Me llamo Elisa y he tratado de intentar suicidarme 10 veces. No hay que confundir el intento de suicidio con el intento de intento de suicidio. Son diferentes. El primero consiste en intentar matarse. El segundo es intentar estar cerca de la muerte, pero sin llegar a nada. EL intento de intento de suicidio es un arte. Un proceder meticuloso que exige numerosa información para no pasarse. La idea es estar lo más cerca de la muerte sin llegar a ella. Cuanto más cerca, mejor. Pero si tocas la línea del Inframundo, has perdido. Es muy similar a jugar al tejo de mesa. Quiero estar dónde nadie más ha estado, tocar con las yemas de mis dedos algo que nadie ha tocado. Supongo que el comienzo de toda esta obsesión surgió de una de las preguntas más universales que existen: ¿Existe Dios? La clase de Religión en el colegio da lugar a un sin fin de debates al respecto. Te empiezas a preguntar qué es verdad y qué no, intentando concretar que hay de cierto y que hay de falso en todo lo que te dicen y por qué hay algún “por qué” que no tiene respuesta. La incertidumbre me acompañó durante un largo tiempo. Teniendo en cuenta que estaba en un colegio de monjas y curas, las jaquecas mentales eran más persistentes. Cuando tenía 12 años, murió una chica de mi clase de una enfermedad que ningún profesor tuvo el valor de revelar el nombre. Hicieron un funeral, quizá por compromiso, quizá con conciencia de causa; y el tema se zanjó. No se volvió a hablar de esa alegre niña de trenzas que estuvo con nosotros tantos años en el aula. Cómo si nunca hubiese existido. ¿De que tenían miedo? Me daba la sensación de que dudaban de lo que ellos mismos defendían. Mi madre es católica acérrima. Pero tiene tanto miedo a vivir que no pude evitar añadir a mi lista de incongruencias su marchita existencia, relacionándola con la religión. Entonces ¿Qué existe? ¿La vida es una mierda, es un milagro, que coño se supone que es? ¿Mi existencia sirve para algo o soy una casualidad? Admitámoslo: estaba decepcionada. El 21 de octubre del año en el que tenía 16 años fue un día demasiado intenso a nivel espiritual. O al menos yo lo considero como el principio de algo grande en ese sentido. Me había fugado de la misa escolar. No era la primera vez, ni tampoco fue la última. Pero ese día pasó algo. Me atropellaron. Fue un coche rojo. No recuerdo el modelo. Fue tan rápido que ni me acuerdo. Pero si recuerdo lo que sentí después. Paz. Se acabaron las preguntas. Se acabó la incertidumbre. Allí no existía nada. Sólo dicha. Y silencio. Mucho silencio. Era feliz. Había encontrado el paraíso. Desperté en un hospital. Según me dijo la enfermera, estuve en coma durante 3 días. Extraño. A mí me parecieron 2 minutos. O quizás menos. Fue maravilloso. Tuve la certeza de que había pisado la eternidad. Que había estado en un sitio dónde nadie había estado para contarlo después en vida. No había un señor con barbas blancas, no había un montón de angelitos enseñando su pomposo culito blanco con alas de paloma. Era más simple. Me había convertido en una investigadora. Y puede que sea eso. Todo lo hago en pro de la investigación. De la investigación y de la dicha. Porque daría lo que fuera por volver a sentir lo que sentí. Y, tengo la sensación de que, si estoy incluso más cerca todavía de la muerte pero sin morir, podré hacer dos cosas: 1) Experimentar cosas nuevas. 2) Poder contar mis experiencias al mundo. Cada intento de intento de suicidio que he hecho ha sido cuidadosamente planeado y redactado posteriormente en un cuaderno que llevo conmigo a todas partes. Es mi biblia. La biblia más cercana al mundo científico que existe. Y yo soy su autora. Las maneras en las que he intentado matarme han sido múltiples. Pero las más efectivas a nivel de control, son las pastillas. Sé calcular cuales son las dosis exactas para crear un estado de casi muerte si llegar a ello, cuales son aquellas que causan menos dolor en el intento y cuál es la dosis aumentativa que debo seguir, en caso de tolerancia. Reconozco que, alguna vez, he tenido que hacer uso del ensayo error. Eso lo hace más peligroso. Pero también emocionante, que demonios. Mi madre está bastante preocupada, para que negarlo. Y mis profesores. Es pura ignorancia. O incluso envidia. Ellos no serían capaces de hacer lo que yo hago. Además, viven una mentira, en la que piensan que el juzgar sigue presente en el otro mundo. Mi valor no lo tiene todo el mundo. Y eso me hace sentirme poderosa ¿Soy mala persona por sentirme bien teniendo el poder? A la mierda. Con esas tres palabras se lo dije al cura cuando me dijo que quitarme la vida era obra del diablo: A la mierda. Él no tiene ni puta idea de lo que es el paraíso ni de mi superación personal. A él jamás le dejaré leer mi cuaderno, como siga en ese plan. Quiero ser la persona viva que más cerca ha estado de la dicha infinita después de la muerte. El otro día, un médico amigo de mi hermano me dijo que realmente esa dicha es imaginaria de las endorfinas que segrega nuestro cerebro para afrontar el dolor y que, sí muriera, eso no existiría. No habría nada de nada. Que es similar a tomarse una droga. ¡Ya, claro! Él no sabe la cantidad de mierdas que me he metido. Es una de las consecuencias inevitables de experimentar: tienes que poner tu cuerpo al límite, de cualquier manera. Para ver también si existen muchos tipos de paraísos, dependiendo de la manera en la que casi acabas con tu vida. La pena es que de la decena de veces que he hecho las “prácticas experimentales”, sólo dos veces he conseguido estar en ese estado. El mismo estado, con la misma intensidad, no un sucedáneo barato. La segunda vez que pude acceder, vi algo extra, me acerqué aún más. ¡Vi una figura! ¡Pero fue muy rápido, joder! ¿Qué demonios sería eso? He de seguir investigando. Sin dar un paso en falso. Sería mortal. Je,je,je. ¿Juego de palabras demasiado simple? Esa es la idea.
-------------------------------- Este relato ficticio se me ocurrió un día que estaba viendo un capítulo de A dos metros bajo tierra. No tiene nada que ver con el caso de Elisa; pero el hecho de ver a una familia trabajar en una funeraria, tan cerca de la muerte, es el combustible perfecto para despertar la imaginación en esta temática que, incluso hoy en día, muchos catalogan de tabú. He de pulirlo un poco, pues hay partes que faltan por profundizar. Próximamente lo retocaré, haciendo una versión más visceral del mismo.
Ayer jugué a un sencillo pero curioso juego de cartas, donde las risas están aseguradas. Lo ideal es jugarlo con muchas personas, aunque a partir de cuatro, ya es posible. Material requerido: Una baraja, puede ser de póquer o española. Se pueden incluir los comodines.
Objetivo: Gana el que tenga más puntos. Instrucciones: 1.- De entrada se pacta cuantas rondas son necesarias para decidir el ganador. 2.- Cada jugador elige el sonido de un animal, sin repetir. Por ejemplo, uno elige el sonido de una vaca (muuu), otro el sonido de un gato (miau), otro el sonido de un caballo (vamos, ya sabéis como hace un caballo, no me hagáis escribirlo, XD), etc. 3.- Se reparten las cartas entre todos los jugadores, que no pueden ser vistas. 4.- Todos jugadores, a la de tres ponen boca arriba la primera carta de su montón. Así sucesivamente. 5.- Cuando dos cartas coinciden, las dos personas a las que les ha salido, deben emitir el sonido del animal de su contrincante. El primero que lo haga, se anota un punto. Lo mismo pasa si salen tres o más cartas iguales: las personas a las que les ha salido deben emitir los sonidos de los animales de sus contrincantes, siendo el primero que lo haga el anotador del punto. 6.- Cuando sale un comodín, todos los jugadores deben emitir todos los sonidos de todos los animales que están jugando, incluyendo el suyo propio; siendo el primero que los diga todos, el ganador del punto. 7.- Cuando se acaban las cartas, se vuelve a repartir, hasta acabar las rondas. Pero ojo: al volver a repartir, todos los jugadores tienen que cambiar el sonido de animal asignado (para que no haya familiarizaciones).8.- Al acabar las rondas consensuadas, se recuentan los puntos, para saber quién es el ganador.
Variantes: 1.) Con bebida (chupitos, sorbos de cubata, tragos de margarita, etc.): -Cada vez que haya una coincidencia, el que pierda (o los que pierdan) deben beber. Vamos, que solo se salva el primero que mencione el animal o los animales de su/s contrincante/s. -Cuando son más de dos jugadores con coincidencias, la última persona que nombra los sonidos de los animales no sólo tiene que beber: tiene que beber tantas veces como número de contrincantes a los que se haya enfrentado en la mención de animales (Por ejemplo: cuando a 5 personas les ha salido la misma carta, la persona que ha quedado última al mencionar los 4 sonidos de los animales de sus adversarios, deberá beber 4 chupitos (o lo que sea), en lugar de 1). -Si una persona se equivoca y menciona el sonido equivocado, bebe por partida doble a lo que le corresponde.-El que gana las rondas (tiene más puntos) manda a los demás a hacer algo: saltar a la pata coja, cantar el aserejé, dar una voltereta...lo que se le ocurra Si el nivel de alcohol entre los jugadores es grande, la cosa se puede volver caótica. :P 2.)Cambio de asignación: No necesariamente tienen que ser sonidos se animales. Pueden haber otras opciones si se desea. Algunos ejemplos: a) A cada persona se le asigna un gesto.b) A cada persona se le asigna el nombre de una película c) A cada persona se le asigna el nombre de un personaje de ficción. 3.) Cambio de material: En lugar de una baraja se pueden usar dos, eliminando algunos números (cómo las sotas, los caballos y los reyes) para generar más coincidencias. 4.- Cambio de la función de las cartas: a) Se puede asignar a un número determinado la función del comodín, normalmente el 1. b) Se le puede otorgar al 2 una función diferente: que en lugar de que cuando haya coincidencias debes decir el sonido de el/los adversario/s con el/los que has coincidido, debas mencionar los sonidos de los jugadores que se encuentran a ambos lados de el/los adversario/s.
Cuando te asomas a la ventana cuando amanece, puedes ver muchas maneras diferentes de saludar a la vida. Parte de esta percepción la tiene la persona que mira, otra parte, el lugar al que mira. Por las mañanas, cuando miró por el balcón de mi casa, me topo con esta realidad: un conjunto apelotonado de casas antiguas, dónde lo más viejo se encuentra muy próximo y, a medida que te vas alejando, vas notando más modernidad. Es como si el espacio-tiempo se hubiesen puesto de acuerdo para tocar una canción en sintonía rítmica. Parece que las viviendas se pelean entre ellas, a ver cual es la que tiene más protagonismo. Cada una tiene su sitio, pero, de manera escalonada, parece que lo nuevo (y más lejano) quiere darse a conocer más, tiene más necesidad de llamar la atención. Pero llega un momento que la atención no puede dar más de sí. Y hay edificios que, a pesar que lo intentan, no consiguen su objetivo. Un objetivo perseguido por demasiados. Y es entonces cuando los humildes sobresalen por su sobriedad, a pesar que no estaba en sus intenciones.
Hoy escuché una canción preciosa, que ha despertado dulces emociones en mí. En Amor Vendra De Un Extremo a Otro (Letra traducida)
Si yo te dije un secreto Tu acostumbras mandar un alma Tu mantendras esto y lo conservaras vivo Este motivo esta quemando un agujero Y yo no puedo conciliar el sueño Y no puedo vivir solo en esta mentira Tanto mirar hacia arriba
Recibe esto a distancia No mires da-da-da bajo la montaña Si el mundo no esta girando Tu corazon acostumbra regresar Alguien, cualquier cosa, de todos modos
Asi tomame, no me dejes Tomame, no me dejes Nena, el amor vendra de un extremo a otro este esta solo esperando por ti
Bien, yo permanezco de pie cerca de cruce De caminos altos y caminos bajos Y yo tuve un presentimiento, esto es bueno Si es real esto que estoy sintiendo No hay que fingir El sonido de las alas De un vuelo de una paloma
Esta canción me ha traído de cabeza todo el día. Su significado puede ser múltiple y no tiene una letra clara. Eso me gusta.
Pregunté en facebook cual podría ser la traducción precisa. A la vez, el significado de la misma a variado mucho desde mi perspectiva a lo largo de todo el día: En mi primera leída, creía que la canción entera podría ir dirigida a una chica. Una chica que ejercía el papel de salvadora, pero que lo hacía desde la distancia. Razones: 1)Primera estrofa: se ve el papel de una salvadora, que envía almas (de manera indirecta, maneras de ayudar), pero que esto generaba una mentira. Pues ella de manera directa no se manifestaba. Sino de lejos. Aunque estuviera presente. No era una presencia emocional. 2)Segunda estrofa: cuando dice “no mires bajo la montaña”, parecía ser que dejara de mirar desde el cielo, como si fuera una mujer caritativa, por encima de todo, pero a la vez, sumida en la soledad. 3)Tercera estrofa: manifiesta las ganas de que ella se deje amar. 4)Cuarta estrofa: se ve el la incertidumbre de no saber que hacer con certeza. Si es real lo que está pasando, no hay que fingir con muestras de paz y amistad no manifiestas de manera directa.
Pero no obstante, dudé de mi interpretación inicial. Algo faltaba. O sobraba. O quizás no. Ante la pregunta en el facebook, me respondió Ignacio, una persona de gran sensibilidad:
“Pues Yo creo que es un amor de la distancia, desea que llegue pronto. El amor en la distancia es ese que se desea siempre. Por eso piensa que pronto llegara a su corazón. :/”
Partiendo de su visión, volví a analizar los versos. Y vi que tenía mucho sentido. Reanalicé la canción con el corazón abierto y hallé: 1)Primera estrofa: Va dirigido a Dios. Habla de que, a partir de sus deseos más profundos, Dios creó un alma (un alma gemela). Pero claro, esa alma está lejos, ni siquiera la ha visto nunca. Pero siente que está ahí, en alguna parte. Aunque ella ignora su existencia. O quizás no. 2)Segunda estrofa: Esta canción va dirigida a ella. Cuando ella siente amor, emociones fuertes, sientes que el mundo se para. Es en esos momentos cuando puedes sentir esos mensajes, que dicen tanto, que hacen comunicarse con lo que sea, esté donde esté. 3)Tercera estrofa: Declaración de amor. 4) Cuarta estrofa: Claro, el encuentro puede aparecer en cualquier momento. ¿Cómo saberlo? Pues simplemente, cuando aparezca, no fingirlo. Que no pase desapercibido, como algo tenue pero hermoso. Hay que manifestarlo, tan pronto lo veas. Lo sientas.
Después está el videoclip. Comentaré una breve descripción del mismo, con mi interpretación personal: ---Descripción videoclip: Un hombre pasea por las calles y ve a dos chicas, que han montado una tómbola ambulante. El prueba suerte. El 6 ¿O quizás es el 9? Las chicas le dan a elegir, ante la duda de si es 6 o 9, las dos opciones. El 6 son unos prismáticos. El 9 es el planeta tierra. El hombre elige los prismáticos. Va a buscar a un amigo y le cuenta lo ganado. El amigo mira por los prismáticos y ve las dos jóvenes. Queda maravillado ante ello. El protagonista observa también. ¡Deben encontrar a esas dos chicas! ¡Eso es fascinante! Van ambos al sitio donde debía estar el puestito ambulante. Pero ya no está. Solo está el número. El número que le salió en la tómbola. Vuelven a coger los prismáticos. ¡Ellas están en un edificio! Ellas han reparado en la presencia de ellos. Rápidamente van en su búsqueda. Suben las escaleras. Abren la puerta que corresponde al número 6. Encuentran a los demás miembros del grupo. Pero la visión que ellos ven es aburrida. Apática. No les gusta. No es lo que buscaban . No están ellas. Siguen buscando y entonces caen en la cuenta. ¿Que pasa si le damos la vuelta al papel? Que en vez de 6, sale 9. Tal vez están en el número 9. Abren la puerta correspondiente y ¡las encuentran! ¡Y también a los miembros de la banda de nuevo. Pero parecen felices, animados. Es el mismo sitio, la misma habitación que antes. Pero es más alegre. Más viva. ---Interpretación particular: Tendemos a desear lo que no tenemos. Lo que vemos a la distancia (prismáticos en lugar de globo terráqueo). Buscamos aquello que vemos en la distancia, a pesar de que a lo mejor, nos hallamos cruzado con ello en algún momento. Lo inaccesible. No obstante, lo que buscamos muchas veces está ahí. Siempre ha estado a nuestro lado. Pero la visión inadecuada, la insatisfacción de nuestro presente hace que no podamos apreciar a las personas importantes que nos rodean. La única manera de ser felices es dejando de desear siempre lo que tenemos lejos y, por un momento, aceptar a todo nuestro planeta. Sólo de esa forma, nos daremos cuenta, de que la felicidad está más cerca de lo que creíamos. Viendo la interpretación que le doy al videoclip y volviendo a la letra de la canción, dichas expresiones se complementan bastante bien.
Las tres interpretaciones son hermosas. Me trasmiten mucho. Aflora, cada una, una serie de sentimientos que hacen que me sienta viva. Pero pueden haber más interpretaciones. Desde luego que sí. ;)
He aquí una recopilación de algunas canciones que he recopilado. La variedad no es poca. :P
Alicia va en el coche Carolin (2X) A ver a su papá Carolin Cacao Leo Lao (2X) Que lindo pelo lleva Carolin (2X) Quien se lo peinara Carolin Cacao Leo Lao (2X) Se lo peina su tía Carolin (2X) Con peine de cristal Carolin Cacao Leo Lao (2X) Alicia ya se ha muerto Carolin (2X) La llevan a enterrar Carolin Cacao Leo Lao (2X) El golpe de gracia propio de una buena película de terror. ¡Alicia está muerta! No se sabe hasta el final de la canción. Y claro, su padre está enterrado. ----- Yo tenía diez perritos, yo tenía diez perritos, uno se perdió en la nieve. no me quedan más que nueve. De los nueve que quedaban (bis) uno se comió un bizcocho. No me quedan más que ocho. De los ocho que quedaban (bis) uno se metió en un brete. No me quedan más que siete. De los siete que quedaron (bis) uno ya no le veréis. No me quedan más que seis. De los seis que me quedaron (bis) uno se mató de un brinco. No me quedan más que cinco. De los cinco que quedaron (bis) uno se mató en el teatro. No me quedan más que cuatro. De los cuatro que quedaban (bis) uno se volvió al revés. No me quedan más que tres. De los tres que me quedaban (bis) uno se murió de tos. No me quedan más que dos. De los dos que me quedaban (bis) uno se volvió un tuno. No me queda más que uno. Y el perrito que quedaba (bis) se metió para bombero no me queda ningún perro. Maldita sea >_<. No podéis ni imaginar el sufrimiento que me llevó leer esta canción. Menos mal que no todos los perros murieron. Eso del perro que se volvió del revés me dio miedo, mucho miedo. Eso sí, el niño aprende a contar para atrás estupendamente. ----- 3 Chanchitos desobedientes sin permiso de su mamá Se tomaron de la mano y se fueron a pasear Vino el lobo y se comió al chanchito regalón Tilín tilon colita de ratón Lo reconozco: Tuve que buscar “chanchito” en el google porque no tenía ni idea de lo que significaba. Por cierto: significa “cerdito”. ----- Eran tres alpinos, que venían de la guerra (3x) El más chiquito traía un ramo de flores (3x) Y la princesa que estaba en la ventana (3x) Oh buen alpino, dame esas lindas flores (3x) Te las daré si te casas conmigo (3x) Dile a Papá, él te contestará (3x) Oh, mi buen rey me caso con su hija (3x) Qué te has creído Cabeza de alcornoque (3x) Fuera de aquí, o te mando a fusilar (3x) Y el buen alpino se fue a morir a China (3x) Y la princesa también murió de pena (3x) (estrofa perdida en que parece que el rey muere) ... Y al final, todos resucitaron (3x) Bueno, hay muchas historias tristes de amor por ahí. por suerte todo acaba bien. Sólo tengo una duda: Se supone que la chica quería casarse con él por las flores, pues en ningún momento ella le dice que lo quiere a él. ¡Jopé! Esas flores debían de ser muy buenas, pues hasta murió de pena por ellas. ----- Arriba Juan, arriba Juan ya cantó el gallito. Ay no mamá, ay no mamá, es muy tempranito. Arriba Juan, arriba Juan, hay que ir a la escuela. Ay no mamá, ay no mamá, me duele la muela. Arriba Juan, arriba Juan, pasan los soldados. Ay sí mamá, ay sí mamá, ya estoy levantado. El niño ya está levantado y poco más que se mea los pantalones del susto. ¡Madre mía! ----- Arroz con leche me quiero casar con una señorita de Portugal que sepa tejer que sepa bordar que sepa hacer las medias para un capitán No sabe el que la canta nada... ¬_¬ ----- Mambrú se fue a la guerra, ¡qué dolor, qué dolor, qué pena! Mambrú se fue a la guerra, no sé cuando vendrá. Do-re-mi, do-re-fa, no sé cuando vendrá. Si vendrá por la Pascua, ¡Qué dolor, qué dolor, qué gracia! Si vendrá por la Pascua, O por la Trinidad. Do-re-mi, do-re-fa, O por la Trinidad. La Trinidad se pasa, ¡Qué dolor, qué dolor, qué guasa!, La Trinidad se pasa Mambrú no viene ya. Do-re-mi, do-re-fa, Mambrú no viene ya. Por allí viene un paje, ¡Qué dolor, qué dolor, qué traje! Por allí viene un paje, ¿Qué noticias traerá? Do-re-mi, do-re-fa, ¿Qué noticias traerá? Las noticias que traigo, ¡Del dolor, del dolor me caigo! Las noticias que traigo Son tristes de contar, Do-re-mi, do-re-fa, Son tristes de contar. Que Mambrú ya se ha muerto, ¡Qué dolor, qué dolor, qué entuerto!, Que Mambrú ya se ha muerto, Lo llevan a enterrar. Do-re-mi, do-re-fa, Lo llevan a enterrar. En caja de terciopelo, ¡Qué dolor, qué dolor, qué duelo!, En caja de terciopelo, Y tapa de cristal. Do-re-mi, do-re-fa, Y tapa de cristal. Y detrás de la tumba, ¡Qué dolor, qué dolor, qué turba!, Y detrás de la tumba, Tres pajaritos van. Do-re-mi, do-re-fa, Tres pajaritos van. Cantando el pío-pío, ¡Qué dolor, qué dolor, qué trío!, Cantando el pío-pío, Cantando el pío-pá. Do-re-mi, do-re-fa, Cantando el pío-pá. Las guerras y sus consecuencias. ----- Federico ha matado a su mujer, la ha hecho picadillo y la ha freído en la sartén. La gente que pasaba olía a carne humana... ¡era la mujer de Federico! Es lo que pasa por comprar un libro de recetas escrito por Hannibal Lecter. ----- El cacique Guaicaipuro.. puro... puro Fue a matar a su mujer... jer... jer Porque no le dio dinero... nero... nero Para irse al café... fe... fe Nunca me gustó el nombre de Guaicaipuro. Después de esta canción, me gusta menos. ----- Frutillita a comer Mermelada con tostada Anoche fui a una fiesta Un chico me besó Le di una cachetada Y todo se acabó Mi hermana tuvo un bebé La loca lo mató Lo hizo picadillo Y todo se acabó. Debajo de un puente Había una serpiente Lavándose los dientes Con agua caliente Dice que sí Dibi dibi dí Dice que no Dobo dobo dó Si te ríes o te mueres Te daré un pellizcón Igual que Kiko y Don Ramón. Esta canción cambia mucho de temas. Pero me plantean una serie de temas: -Eso de matar bebés no va conmigo. -¿Qué manía hay con eso de hacer picadillos? ¿Hambre de hamburguesas, quizás? - ¿Quién demonios son Kiko y Don Ramón? Cuando el que canta les pellizca ¿Se habían reído o se habían muerto? ¿Se rieron y el pellizcón les mató? -¿Para que dar un pellizcón a alguien muerto? ¿Se trata de un fetiche necrofílico? ----- En la calle -lle ciento cuatro-tro ha habido -do-do un asesinato -to Una vieja-ja mato un gato-to con la punta-ta del zapato-to pobre vieja-ja pobre gato-to pobre punta-ta del zapato-to a la vieja-ja la mataron-ron y al gato to lo asesinaron-ron Esta claro que la condena por matar un gato es la muerte, según parece. Y también está claro que esa señora no tenía un zapato de tacón cualquiera: tenía dos misiles en las suelas. ----- A mí me gusta lo blanco Viva lo blanco Muera lo negro Que lo negro es cosa triste Yo soy alegre Yo no lo quiero. Solo puedo decir...¡Guau! ----- Estaba una pastora, larán, larán, larito, estaba una pastora cuidando un rebañito. Con leche de sus cabras, larán, larán, larito, con leche de sus cabras, mandó hacer un quesito. El gato la miraba, larán, larán, larito, el gato la miraba, con ojos golositos. Si tú me hincas la uña, (1) larán, larán, larito, si tú me hincas la uña, te cortaré el rabito La uña se la hincó, larán, larán, larito, la uña se la hincó, y el rabo le cortó. A confesar la falta, larán, larán, larito, a confesar la falta, se fue al padre Benito. A vos padre me acuso, (2) larán, larán, larito, a vos padre me acuso, que he matado un gatito. De penitencia te echo, (3) larán, larán, larito, de penitencia te echo, que me des un besito. El beso se lo dio, (4) larán, larán, larito, el beso se lo dio, y el cuento se acabó. Reconozco que aquí sólo puedes ver la picardía si eres mal pensado, y yo a veces lo soy. Teniendo en cuenta esto, he de decir que el padre Benito debería dejar de buscar excusas para besar a una mujer. ¡Que se le ven las intenciones! Y, por cierto...una cosa es cortarle el rabo y otra cosa es matar al gato. Lo de matarlo no lo avisastes, pastorcilla. -------- Reconozco que en alguna de las canciones he sacado mi lado retorcidillo. No lo puedo evitar. Hoy estoy guasona. ;)
El relato de esta mañana me ha hecho pensar. En líneas generales, escribí sobre una chica errante que llegado un momento, entraba en un trance, donde se dejaba llevar y no era capaz de tomar sus propias deciosiones. De hecho, ni remotamente le importaba.
Algunos se pensaron que la historia era auténtica (lo de relato implica ficción, desde mi punto de vista personal) y me parecía curioso. Pero he descubierto una cosa. La historia SÍ era real. No en el sentido literal. En sentido alegórico.
La Universidad es algo que ultimamente me trae de cabeza. Durante los últimos dos años he dado un bajón en mi rendimiento impresionante (lo he puesto en anteriores publicaciones, los que me sigan, no se sorprenderán). Me veo con varias de segundo, varias de tercero y a punto de empezar cuarto.
Idea Inicial: bueno, ahora me matricularé de todo cuarto, pillando alguna de segundo y alguna de tercero, para después más adelante, veo lo que hago. --> Implicaciones: estaré en cuarto, mis compañeros de clase estarán conmigo, no será demasiado evidente mi retraso en las materias.
Idea deseada: quiero matricularme de todas las que me quedaron de segundo y tercero, aprobarlas de una puta vez, quitármelas de la jodida cabeza, ahora que las tengo aún "frescas". Y además, quiero matricularme a algunas optativas de una vez por todas, pues estoy harta de imposiciones de asignaturas. Por una vez que tengo la posibilidad de elegir algo, aunque sea minimamente. --> Implicaciones:dejar de ver a la gente de mi clase tanto como quisiera, decir a mis familiares "no estoy en cuarto," (suena fatal), visión bastante brusca de mi atraso con respecto a muchos de mis amigos. Vergüenza (porque yo soy más orgullosa que Don Quijote de la Mancha, una pandilla de bohemios postmodernistas y el presidente de algún partido político facha, mire usted).
Con los exámenes pasó algo parecido. Si no me sentía preparada para un exámen:
Idea inicial: Sólo me presento si me sé la materia como la tabla del 1. --> Implicaciones: si suspendo no verán mi nota horrible. Sé que mucha gente se pone a comparar notas para ver quién la tiene más larga o más corta (doy gracias a dios de no ser hombre para no entrar en el juego de comparar penes, aunque esto es muy similar).
Idea deseada: Quiero presentarme, a ver que sale, coño, así perderé el miedo. Implicaciones--> la palabra suspendí con un 1 suena a peste negra. La gente me dirá de todo menos bonita si no me presento (también tiene implicaciones negativas). Pero no sé porqué, un "no presentado"suena mejor.
El otro día llamé a mi padre. La gran verdad:
-Papá...Sólo me he presentado a dos. Bueno, ahora me presento a otra más. Pero vamos, que esta tampoco me la sé que digamos una pasada.
Lo esperado:
-Si es que lo sabía. Si es que yo me lo veía venir. Cuantos años piensas estar en la Universidad ¿20? Porque &%$#¬~$#] [etc, etc] Claro, ahora ya no vas a cuarto ¿Verdad?
-Claro que me voy a matricular en cuarto ¡Faltaría más!
Fue una tontería responder eso, más sabiendo que mi padre, aunque tenga un pronto raro, luego se tranquiliza y entra en razón. Realmente, cuando se le conoce bien, te das cuenta de que es un hombre comprensivo y bueno (que es mi padre, caramba).
Pero, al decir lo que dije, volvía a empezar. Como en tercero, cuando me quedaron 5 de segundo. (de las cuales he sacado ya alguna que otra, pero ese no es el tema a tratar).
Para estar siempre guiada como cordero por pastores de un rebaño, debería ser una empollona de tomo y lomo ¿verdad? Pues no. Una parte de mí está como ausente. No me puedo concentrar. Es como si tuviera una rebeldía acallada, que se manifiesta a través de un desinterés por todo. Pero todo, todo. Quizás lo único en lo que he mostrado algo de interés es por el tema del cine: me apunté a un cursillo, estoy creando un corto con unos amigos.. Estas cosas las elegí. MI elección. ¿de resto? Las cosas pasan por mi lado pero yo no paso por ellas.
En clase, a lo largo de este curso pocas veces he atendido. Lo intentaba. Pero la mente se me acababa yendo. Esto no pasaba en primero de carrera. Cuando había elegido estar ahí. Cuando todo era apasionante. Pero ya no elegía. La visión de los demás era mi batuta de seguimiento.
En casa no cogí un solo libro de texto hasta una semana antes del examen. Y mucho me parece. Lo intenté. Dios sabe que he pasado semanas enteras en mi casa mirando el libro de texto. horas y horas en una sola página. Y mi mente se revelaba para no responder. Sin embargo, cuando elegía lo que quería leer, cuando la elección era tomada por mí a raíz de lo que deseaba y no a raíz de lo que hacía para que los demás pensaran bien de mí, mi mente se abría y absorbía todo como una esponja.
Nada de esto es nuevo. ¿Cuantas veces he dicho "Me da igual lo que digan", "que le den por saco X" o "tengo derecho a ___"? Es que lo he dicho tantas veces que he llegado a la conclusión que soy más cansina que la canción del verano (¿Cuál será este año? ¡Uf, mejor no saberlo!). Pero todo se queda en agua de borraja. Ahora tengo objetivos claros. No es todo boquilla, como siempre. Lo voy a hacer. Voy a limpiar segundo y tercero y a apuntarme a optativas. Voy a hacer algo que nadie espera que haga. Voy a tomar mis propias decisiones.
Siempre había tomado mis propias decisiones, si lo pienso bien. Pero el baremo usado para cuantificar la trayectoria se basaba demasiado en una sonrisa, en un pulgar hacia arriba. ¿Para qué? Para que después mi mente y mi cuerpo se revelen sin que yo quiera y cree un efecto contrario? ¡Válgame dios!
Y mañana, aunque no me sé casi nada del examen, por primera vez desde que estoy en la carrera, me voy a presentar sin estar segura. ¿Un 1? No, señores ¡MI 1!
Solsticio de verano ¿Qué me traes a este lado de la pradera? Yo no camino porque vaya a algún lugar. Yo camino porque me llevan, vete a saber dónde, ya lo he olvidado. Primero fui a una casa de acogida. Después fui a ver un hogar abandonado. Luego otro. Luego otro más. Pero ya no las suelo llamar "casas". Son paredes con techo. Una casa implica que tenga un raciocinio y significado sobre lo que implica ese habitáculo. Mi mente está en blanco para tales asociaciones. Es algo oscuro. De oscuridad parcial a oscuridad parcial. Tan simple como eso.
A veces, por un momento, me atrevo a preguntarme a donde voy. Es solo un momento, como si fuera una chispa relampagueante. Y luego vuelvo a mi letargia habitual. Sí, no podría haberlo expresado mejor: letargia. Me cogen de la mano y me guían a mi destino. No tengo que hacer nada.
Las caras que pasan por mi vida se me antojan de sombras, imperceptibles. Demasiado ruidosas para mi gusto eso sí. Desearía a veces que se sumieran en el silencio total, para que la presencia que implican para mí fuera congruente con el sonido que desprenden. Pobres figuras rotas. A veces, veo una pared y tengo una irresistible tentación de golpearme contra ella. Para ver si puedo salir de este estado de perpetua ceguera. Pero, me pesa tanto el cuerpo, que el hecho de realizar tal acción supone un esfuerzo que no estoy dispuesta a hacer.
Así se debe sentir alguien en el vientre materno ¿no? Dónde existe todo pero a la vez no existe nada. Donde podría moverme o no pero ¿Cambiaría eso algo? O quizás no. Quizás implica también una unión de un hogar, dónde uno se siente seguro. Entonces ni eso. No es que ansíe un hogar. En absoluto. Ni remotamente. Es que ni me lo planteo. Ya no. Hace tiempo que he dejado de plantearme cosas. Sólo vuelvo a la realidad cuando levanto la vista y el sol casi me ciega con sus rayos. Es entonces cuando me doy cuenta, de que hay algo más grande que yo, más grande que una casa, más grande que un pueblo (u otro, u otro, o Dios sabe cuantos pueblos más, en los que yo ya he estado). Cuando pienso que hay algo más grande que todo eso, que es tan influyente pero a la vez, está tan lejos, es cuando siento por primera vez respeto. Y eso, es sentir algo. Por fin.
...tu cara puede verse "ligeramente" arañada al amanecer.
Pensamientos
Y, cuando sus pensamientos dejaron de parlotear de las posibles medidas ante las inundaciones...se dio cuenta de que estaba sedienta. ¿En qué momento se había empezado a deshidratar?
Chica pintoresca y cromática, navegante de la vida, con miedos, ingenuidades y autocomparaciones como polizones pero, a la vez con entusiasmo, creatividad y sensibilidad como provisiones.
Nací la última semana de noviembre de 1986, a la luz de la Luna. Dicen que ese día lloré por fuera y reí por dentro. Lo cierto es que no me acuerdo. Recuerdo que existo. Lo recuerdo cada vez que tomo aire. Creo que con eso es suficiente.