martes, 21 de junio de 2011

Publicidad comparativa

Aparco un momento los estudios para comentar una cosa que me llamó en suma la atención: la publicidad comparativa.

La publicidad comparativa consiste en, cómo dice la palabra, comparar un producto con otro, de tal manera que uno de ellos salga beneficiado. 

La primera vez que vi esto fue hace unos años en televisión, cuando comparaban el sumo Minute Maid con el Don Simón. El comentario en off era claro:
“En nuestra nevera podemos ver zumos cómo Minute Maid, obtenidos a partir de zumo de naranja concentrado o zumos con Don Simón, exprimidos directamente de las naranjas. Zumos Don Simón: Directamente de las naranjas”.

Quedé impactada porque me dije: “acaba un anuncio de criticar indirectamente a otra compañía ¿Es eso legal?”

Busqué información por diversas fuentes. Dependiendo el país, tiene un rango de más o menos legalidad. En España en concreto sí lo es, hasta cierto punto: “La publicidad que establezca comparación entre la actividad, las prestaciones o el establecimiento propios con los de un tercero deberá apoyarse en características esenciales, afines, análogas y objetivamente demostrables. En todo caso, esta publicidad responderá a la verdad y no se expresará en términos desdeñosos o denigrantes. Si se trata de comparaciones entre productos o servicios no se admitirá en ningún caso la comparación con otros no similares o desconocidos o de limitada participación en el mercado.”

Durante un par de años, Don Simón sigue con su tónica, con la misma técnica: comparando su producto con otros productos, tales cómo Sunny, Granini... No critica: simplemente dice la verdad: unos son concentrados y su producto no lo es.
Y al igual que Don Simón, han aparecido otros anuncios. Hace poco salió por la red una nueva campaña comparativa, esta vez entre las dos compañías que predeciblemente se llevan a matar: Windows y Mac. Windows compara el precio de sus portátiles con el precio de los de Mac, en el que predeciblemente, sale la primera compañía aventajada.

Eso me hizo pensar más profundamente en el asunto: si este tipo de publicidad es legal, cualquier producto podría compararse con otro. Por ejemplo, los yogures de una marca podrían competir con las de otra, a ver cual tiene más calcio, menos calorías o más vitaminas. ¿Por qué este tipo de publicidad no se ve tan a menudo? No estarían poniendo adjetivos de ninguna clase, sino comparando objetivamente ¿no?
 Me imaginé un montón de anuncios tirándose comparaciones los unos a los otros, provocando una guerra fría que, con el calor nunca viene mal, pero a la larga puede llegar a incomodar.

Al parecer, muchas compañías consideran que defender un producto a base de compararlo con otro, resulta denigrante para su producto y una muestra de falta de seguridad que puede verse reflejado. Pues vaya...deberían algunos políticos españoles aprender de la filosofía de las estas compañías de marketing. ¡Ah no, perdón! Habíamos dicho objetividad y sin términos denigrantes.

No obstante, en EEUU son incluso más liberales con este asunto. Hay anuncios comparativos dónde se expresa una clara crítica negativa subjetiva. Por ejemplo, este anuncio de Pepsi.
Hágase notar que cuando este anuncio llegó a España, la parte en la que salía la marca “coca-cola” fue omitida.

Bueno, para terminar, haré una pequeña pregunta. El que primero responda ganará una invitación para entrar en series.ly (vale, no es mucho, pero mas vale algo que nada :P). Y la pregunta es la siguiente ¿Conoces algún spot publicitario anunciado en España en el que se hace publicidad comparativa? No olvides poner el enlace en el comentario, para que todos podamos verla.
¡Besos!

miércoles, 8 de junio de 2011

Toc, toc

Cómo cada periodo de exámenes, esto se queda un poco muerto durante algunas semanas. Mil disculpas.
Sólo decir que dentro de muy poquito pasarán cosas nuevas por aquí:
1.) Pondré alguna tira comic de los personajes de plastilina que estoy perfilando, familiarizándome con sus particulares formas de pensar. Necesito vuestra opinión, para mejorar.
2.) Voy a crear pequeños concursos en dónde a los ganadores les daré invitaciones para la página web Series.ly, que tiene previsto ser muy pronto una red social de visualización de series.
3.) Pondré mis opiniones, experiencias y puntos de vista sobre el tema de las acampadas del 15M, que en algunos casos, he vivido muy de cerca (aunque no tanto cómo me hubiese gustado). 
4.) Contestaré a todos los comentarios que me ha ido dejando la gente en diversas entradas de blog, pues me gusta contestar a cada una de las personas que se pasan. Cada comentario es un maravilloso regalo.
Estoy deseando escribir y deleitarme con nuevas entradas de blog. Más que nada porque este sitio significa mucho para mí: me da vida. Me ilumina poder expresarme, ya sea por escrito, imágenes, música, tacto...cualquier modo de expresión, de creación, es suficiente para ser feliz. No me importa si no es perfecta. No me importa si no está a la altura (¿a la altura de qué?). Si nace de mi sentir, si aprendo con ello, si soy capaz de emocionarme con el toque de mis dedos en el teclado...si simplemente existe...ya estoy en plenitud.

sábado, 30 de abril de 2011

El cielo tiene la respuesta.

clic en la imagen para aumentar.
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El otro día compré plastilina. La razón: quiero hacer un cortometraje estilo stop motion, a base de muñecos de plastilina y escenarios hechos de papel. Pero antes, me gustaría practicar haciendo viñetas de cómic. Para familiarizarme con los personajes e ir centrando una línea a seguir. :P

miércoles, 27 de abril de 2011

Riendas.

A veces desearía ser una niña muy pequeña. Porque:
1.- Creía que había personas que sabían la verdad sobre el mundo.
2.- Sentía que había personas que estarían pendientes de mí para que nada malo pudiese pasarme (personas muy poderosas, mucho más que yo).
3.- Sentía que no tenía que responsabilizarme de mí misma porque habría alguien que me sacaría las castañas del fuego.
4.-Me sentía un ser especial mucho más especial que el resto de los mortales.
5.- Creía que todo, absolutamente todo, era posible.
6.- No tenía que defender mi lugar en el mundo. Era una batalla ya ganada.
7.- Podía observar a los demás, olvidándome (e importándome un rábano) que los demás también me estaban observando.
Me da miedo el caos. Me da miedo que todos seamos caminantes de un mundo que ni siquiera tenemos conciencia. Me da miedo que nadie superior me guie y me proteja. Me da miedo que todos seamos iguales. Me da miedo que no pueda cambiar muchas cosas. Me da miedo la posibilidad de que estemos solos en el Universo.
A veces siento que no lo soporto.

viernes, 22 de abril de 2011

Shattered

Noche despejada. Las estrellas formaban hermosos caminos, hilos de lana gruesa plateada. Parpadeantes algunas. La luna se había escondido, pero lo observaba todo desde su propia sombra.
La pálida joven seguía sentada en la húmeda hierba. Mirada al cielo. Notó que alguien se sentó a su lado.
-Has venido.
El joven de pelo revuelto permanecía callado e inexpresivo, quizás algo intrigado. Ella ni siquiera giró la cabeza para saludarlo. Permanecieron un rato en silencio. Él la imitó, mirando al firmamento.
-Es una hermosa noche.-dijo él para romper el hielo.
-Si
Una ráfaga de viento hizo mover la alta hierba. Se oía el lejano susurro de los árboles.
-¿Sabes? Aún estoy esperando.
-Esperando -aunque era una pregunta, él lo dijo afirmando.
- Sí. A qué alguien descubra mi pequeña luciérnaga.
-¿Hm?
-Todos tenemos una pequeña luciérnaga en nuestro interior. Nacemos con ella. Es un ser divino. Juguetón. Pequeño pero tan poderoso que podría mover mareas. -ella seguía mirando a las estrellas, su sonrisa fue brotando, sus ojos iban adquiriendo un hermoso brillo- Cuando una persona descubre la luciérnaga de la otra y viceversa, es cuando dos personas están destinadas a estar juntas. O, simplemente, lo que les une es tan fuerte que podrían mover las estrellas con un sólo rozamiento de sus dedos. Y es curioso. Porque cuanto más te centras en esa pequeña, más aumenta, hasta que lo invade todo.
Ella giró su cara y lo miró por primera vez esa noche. Normalmente era incapaz de mantener la mirada más de dos segundos seguidos. Esta vez, no rehuyó. A él no le costaba nada mantener firme su posición, sus ojos, su seguridad.
-¿Sueles mostrar tu pequeña luciérnaga? - su tono de voz hacia ella tendía a ser cómo la de un hermano mayor hacia una niñita.
-¿Mostrarla? ¿A qué te refieres?
-Actuar concorde a ella.
-Pero es que no se puede expresar con una acción. Ni siquiera con una mirada. No hay cámara de vídeo o fotos que puedan apresarla. Así es cómo la mayoría cree conocer a los demás. Dos acciones y forman un cuadro. Plano. Mate. Desechable. No.- su rostro se arruga levemente para luego volver a aflojarlo.- La luciérnaga no ha sido vista por estas personas, pues trasciende las tres dimensiones. Sólo los ojos privilegiados podrán verla. Es estar esa persona cerca...y la persona capta su luciérnaga....a la vez que la otra también capta la luciérnaga ajena. Ahí es cuando se establece la unión, la fusión, un poder inimaginable. No obstante, hay un problema...
-...
-A veces, uno puede captar la luciérnaga de la otra persona. Pero no siempre es recíproco.
-Ya.
Una ráfaga hace que el pelo color ébano se le meta en los ojos a la joven. Ella lo aparta suavemente:
-¿Sabes? Capto tantas luciérnagas....pero siento que nadie es capaz de captar mi luz. Tengo miedo que un día...se acabe muriendo...de soledad.
Él se muerde el labio:
-¿Cómo estás tan segura de que has captado la luciérnaga de alguien? Puede que te estés engañando. Puede que lo que sientas por esa aparente luciérnaga en realidad es lo que sentirías por la verdadera luciérnaga que estás buscando.
-Pero es que...yo no la busco. Esa luciérnaga me encuentra a mí.
-O incluso puede que realmente percibas en esas personas la luz de tu propia luciérnaga, a la que tú misma has abandonado. O también...
-¿¡Te quieres callar de una vez!?
Él dio un respingo, sobresaltado. La tranquilidad de la joven se había apagado de golpe, cómo una vela. De un salto se había puesto en pie y lo miraba fijamente. En sus ojos asomaban pesadas lágrimas.
-¡Aunque esté equivocada, te ruego que no intentes matar este milagro que ahora estoy viendo! ¡No lo intentes! Porque aunque no sea recíproco, me siento la persona más afortunada con el simple hecho de poder vislumbrar la belleza de la luz que hay en ti.
Él abrió mucho los ojos. Su boca se entreabrió ligeramente. Bajó la mirada. Posiblemente una parte de él había sospechado este acontecimiento, pero había desechado la posibilidad a toda costa. No sabía si se sentía incómodo por no corresponderla o tenía miedo por amarla y no controlar la situación. Pero lo cierto es que, de repente, su rítmico y estable corazón comenzó a entrar en un bucle de locura.


martes, 19 de abril de 2011

Papel higiénico.



Periodista 1: Bienvenidos a Documentales Sociales, el lugar dónde desvelamos los entresijos de las costumbres culturales de nuestro entorno. Hoy les ofrecemos una subcultura que está arrasando en la juventud. La semana pasada hablamos de la subcultura emo. Hace dos semanas, de la subcultura mod. Hoy hablamos de la subcultura paja. Les pasamos con nuestra corresponsal Mariela. Mariela, cuando quieras.

Periodista 2: ¡Muy buenas tardes, Valeria!
Los pajas son denominados jóvenes que quedan para masturbarse en grupo. De tal manera que este acto lo han caracterizado cómo un distintivo propio.
La filosofía es simple: consideran el acto sexual entre dos cómo una manera de dependencia y se han negado el placer de hacerlo juntos, optando, eso sí, por la masturbación: una manera independiente de placer, que puede ser compartida con personas con su mismo pensamiento. Lo practican mujeres y hombres en proporciones similares. Heterosexuales, homosexuales, transexuales...todos son aceptados.
Es curioso ver a un grupo de pajas masturbándose uno al lado del otro, sin tocarse lo más mínimo entre ellos.
La vestimenta de los mismos también tiene una tipología: suelen ir con pantalones cortos y camisa corta, cubriendo parte de los brazos y las piernas con papel higiénico. Algunos usan vendas, para más comodidad y resistencia.


Paja femenina (20 años): Es algo liberador. El placer está en tus manos y no tenemos que rendir cuentas a nadie. Lo practicamos abiertamente y podemos aprender mucho de nosotros mismos. A veces usamos juguetes. Pero lo más auténtico es usar nuestro propio cuerpo cómo herramienta.

Paja masculino (17 años): Cuando estamos en el descanso de las clases, nos reunimos todo el grupo a hacernos pajas. Es un estilo de vida, una forma de pensar.

Periodista 2: A su vez, están desarrollando un estilo de música propio. E incluso músicos que apoyan el movimiento, van creando un estilo.

Vocalista: Hola, soy el vocalista del grupo Manos Grandes. Decir que sentimos muchas veces que nosotros estamos haciendo historia. Nuestra música es una mezcla de electrónica y toques de Blues. Queremos una música rítmica, acompasada, cómo los latidos del corazón a un ritmo frenético, que a la vez excite a la persona.


Periodista 2: Pero claro, no todos lo ven con buenos ojos.


Novia de paja (19 años): Es un horror. Me he quedado a dos velas. ¡Ya no tenemos vida sexual conjunta! Prefiere masturbarse a hacer el amor conmigo. Dice que es para no coger dependencia... Indignante.


Novio de paja (17 años): Si yo no tengo problema alguno con que mi novio se masturbe. Pero es que las cosas no tienen que ser blancas o negras, joder.


Periodista 2: A su vez han reclamado un día mundial. Están luchando para que el 2 de mayo sea el día Internacional del Movimiento Paja. Fue ese día cuando tres personas se masturbaron en la puerta de su instituto, a la hora de la salida. Fueron expulsados por ello.

Paja masculino (18 años): Fueron unos genios. El principio de la revolución.

Periodista 2: El problema que han tenido muchos es que no se contentan con quedar para masturbarse. Suelen hacerlo en sitios públicos y a veces, en lugares con alto contenido restrictivo para estas prácticas. Iglesias, ayuntamientos, colegios, hospitales...cualquier sitio es válido para ello.

Madre (39 años): A mí me enfada profundamente que esos individuos se pongan a toquetearse mientras los niños salen del colegio. Lo hacen para provocar.

Kiosquero (62 años): Pues a mí no me parece mal. Es una época, están reivindicando su derecho a la masturbación. Es la adolescencia, en dónde hay una tendencia a que se revelen con lo establecido. Cuando tengan 10 años más, seguro que se aburren y se lo toman con más calma.

Chica (25 años): El problema es que no lo hacen por el placer de masturbarse. Al principio puede que fuera así, no sé. Pero ahora lo hacen cómo una manera de llamar la atención. Han politizado un acto natural.

Paja femenino (21 años): Es un grito a nuestros derechos. Nosotros disfrutamos y damos luz a los ciegos.

Párroco (58 años): Son almas perdidas, definitivamente. Cuando cometen esos actos, no puedo evitar santiguarme. El mundo cada vez está peor.

Periodista 2: Esta práctica se está extendiendo cómo la espuma. Y claro, algunas empresas se están viendo afectadas por ello. Por ejemplo, las empresas de preservativos.

Director de una empresa de preservativos: Nuestras ventas bajaron en picado el pasado año. Cada vez son menos las personas que usan métodos anticonceptivos. Estamos pensando en sacar una gama de guantes con relieve y lubricación para optar por una masturbación más placentera. Hipoalérgicos, por supuesto.

Periodista 2: ¿Consecuencias a largo plazo de este movimiento cultural? Eso ya lo veremos. Devolvemos la conexión.

Periodista 1: Muchas gracias Mariela.
Pues bueno, eso es todo por hoy. Gracias por acompañarnos y les esperamos la semana que viene, con la subcultura mostacera: una cultura en la que han hecho de la mostaza su pasión. Nos oirán aquí: en Radio Majareta: la radio para perder la chaveta.
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Bueno aquí un relato que se me ocurrió sobre la marcha, bastante raro, absurdo y sin ninguna intencionalidad más que la de dejar volar mi imaginación. No persigo defender ninguna idea, ni sorprender, ni tampoco pretendo decir nada a nadie. Sólo imaginar. :P

domingo, 17 de abril de 2011

De porcelana

De niña, las muñecas de porcelana me daban escalofríos.
Creo recordar una escena en la que entraba en una habitación antigua. Una habitación con una enorme cama de madera maciza, de color oscuro, con una colcha de calado blanco polvoriento. Un armario recio de la misma tonalidad que la cabecera de la cama, con un espejo. Unas cortinas de la misma antigüedad que la colcha, mismo color. Y, encima de la cama, allí estaba: una muñeca de porcelana, de rizos rubios y ojos azules; mirándome inquisitivamente, esperando a que hiciera algún movimiento en falso para saltarme a la chepa.
Tiempo después ese temor fue disipándose, dando paso a una curiosidad desmesurada.
Cuando cumplí los 16 años, vi por catálogo 2 colecciones de pequeñas muñecas de porcelana: unas muñecas con trajes típicos de diferentes partes del mundo y otras con trajes de la época victoriana. Al estar a un precio muy económico, me hice con las dos.
Actualmente, las de trajes típicos del mundo están en mi habitación, sentadas todas en el mueble del televisor, justo en la vitrina de abajo. Pero no había sitio para las muñequitas victorianas. Así que fueron a parar a una triste caja.
Últimamente mi repertorio de animes que estoy viendo es variado: Lovely Complex, Kimi ni Todoke, Code Geass, Rozen Maiden...Y ahí me paro: Rozen Maiden.
La historia trata de unas muñequitas de porcelana que cobran vida. No nos vamos a centrar ahora en el argumento (si quieres saber más, sólo debes pinchar el enlace correspondiente). La cuestión es que esta serie me hizo recordar la existencia de las muñequitas olvidadas en la caja durante tantos años. Sus vestimentas no son tan rimbombantes cómo las de la serie, pero no obstante también son entrañables.
Son un total de 20 muñequitas, algunas con traje burgués, otras con un traje más modesto, propio de una clase menos adinerada. Bueno, he dicho“muñequitas” hasta ahora, pero acabo de recordar que uno es un niño ( un niño rodeado de tanta hembra, pedazo de harem que se tiene montado XD).
Les debía una. Así que esta publicación va dedicada a ellos.
Aquí una pequeña galería, con mi impresión particular de cada un@ a grandes rasgos:



La primera muñeca que me encontré cuando abrí la caja. Quizás sea porque va vestida de negro o  por ese rostro triste, pero el caso es que parece que acabase de perder a un ser querido y está de luto.

Esta me recordó mucho a Mary Poppins. Ahora no puedo verla de otra manera que cómo institutriz o niñera.

La clásica sirvienta obediente por fuera (pero vete a saber lo que piensa por dentro).

Una cocinera, con más de 10 años de experiencia. ¿Te interesa contratarla?

Dios, esta muñeca me recuerda a la segunda esposa de la serie Big Love. Clavadita.

Esta me recuerda a una protagonista de novela romántica, muy apasionada.

Intenté achatar el gorrito pero no hubo forma. Bueno, le da un aspecto...diferente. Un tanto cómico. :)

No sé por qué, pero esta muñeca me recordó a un cuento llamado "La vendedora de cerillas". Sí, era un cuento triste, pero la protagonista tenía una personalidad muy noble.

Ana de las tejas verdes. No digo más.

Típica persona de la realeza muy pomposa.

Posiblemente una de las más bonitas, desde mi punto de vista.

Parece la típica señora un poco bruta de modales pero un encanto de corazón que vale por mil. :)

Esta tiene la impresión de ser una persona aparentemente con poco carácter pero muy dulce en realidad.

Esta sirvienta planchadora realmente tiene una mirada muy seductora. Seguro que podría zumbarse a un conde si se lo propusiera.

Me recuerda a una señora cotilla, de esas que van casa por casa buscando chismes. Pero no con malicia, ya que en el fondo tiene cierto infantilismo no malcioso.

Tiene un aire que me recuerda a una persona presumida y caprichosa, quizás porque el fondo tiene algún trauma.

Esta señora da la impresión de que ha sufrido mucho por alguna causa y se mantiene al margen de la sociedad, aunque en el fondo parece que grita silenciosamente ayuda.

Esta muñeca me transmite cierta autoridad y comportamiento estirado, de actidud algo conservadora.

Esta muñequita podría ser una soñadora empedernida, deseando que llegue su gran amor pero con una inexperiencia desmesurada, demasiado apegada a su mansión y las comodidades de su entorno conocido.


Este benjamín de la colección, parece casi cómo si fuera adoptado, de padres humildes pero acogido en una casa con grandes privilegios. No obstante, siente que no es su sitio, que ese mundo de lujos lo enclaustra.