sábado, 27 de noviembre de 2010
¿Vive?
lunes, 22 de noviembre de 2010
Póster motivacional / desmotivacional
Consiste en una imagen junto a un rótulo y un subtitulo. Los mensajes son diversos.
El origen
El póster motivacional surgió en determinados puestos de trabajo y escuelas. El objetivo, cómo su propia palabra indica era “motivar” al trabajador para seguir adelante, de una manera optimista.
Mutrie y Blamey, hicieron un estudio: colocaron un cartel de motivación frente a una escalera y uno paralelo a la escalinata, en una estación de metro y se duplicó la cantidad de uso de la escalera. Estos estudios llegaron a la conclusión de que tales carteles de motivación, puesto en el punto de decisión, puede tener un efecto de comportamiento, este efecto disminuyó a cero gradualmente durante unas semanas después de ser retirados los carteles.
Parodias:
Lo que al principio fue algo con finalidad optimista y “blanca”, pasó a tener una finalidad más humorística y, en muchas ocasiones, una apariencia no tan optimista.
La primera parodia de cartel de motivación fue la de un gato colgado en la rama de un árbol, con el rótulo “Hang in There, Baby” (algo así cómo “Aguanta, cariño”). Muchos pasaron de llamarlos “motivacionales” para atribuirles el nombre de “desmotivacionales”.
Esta clase de carteles se han difundido mucho, sobre todo por internet. Cada vez son más.
Páginas de carteles (des)motivacionales de humor:
En muchos idiomas, con mensajes de muchos tipos. Son muchas las páginas dedicadas a difundir mensajes ácidos, absurdos, obvios, satíricos...
Algunas páginas son:
http://www.motifake.com/
http://www.despair.com/viewall.html
http://verydemotivational.memebase.com/
http://www.demotivationalpics.com/
http://www.cuantarazon.com/
Hacer tu propio cartel.
Hay miles de sitios dónde puedes hacer tu propio póster personalizado. Por ejemplo: http://bighugelabs.com/motivator.php
¿Cuál es el problema? Pues que los editores están pensados para las personas de habla inglesa, lo que implica que en nuestro idioma español tendremos serias dificultades (en las tildes, por ejemplo). Así pues, yo personalmente he generado el truco del almendruco:
Voy a la página http://www.cuantarazon.com/ , que es una página española; pongo enviar cartel y Subo la imagen y le pongo el texto. Aparecerá una imagen previa del cartel, antes de enviarlo. Le doy al botón del teclado “ImpPant”. Me voy al paint, le doy a pegar y, evidentemente, me aparecerá la imagen de la pantalla. Recorto el cartel, eliminando el resto de la visión del escritorio ¡y listo! No podría ser más fácil.
Algunos pósters hechos por mí.
Aquí vemos algunos ejemplos. Algunos de carácter más ingenuo, otros con una cara algo más picarona.







miércoles, 3 de noviembre de 2010
Cosas muy buscadas en Google.
Siguiendo este criterio, me dispuse a generar una serie de palabras, con la intención de ver que sugerencias me daba el buscador. La sorpresa fue grande y las risas, muchas. Veamos algunas de estas.
*NOTA: Recuerda que, cómo siempre, si quieres ver la imagen más grande, sólo tienes que pulsar sobre ella.
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-¡Qué animalada!
Sorprendida me quedé cuando encontré esto al poner en el buscador “tira”.
Lo primero que pensé es que el sadismo de la gente no tiene límites. Luego descubrí que se trata de un video que está circulando mucho por la red, en el que una mujer le da por lanzar cachorros al río. Entonces rectifiqué. La gente no es que fuera sádica (no todos): la gente era morbosa. XD-El respeto.
Al poner “que me o”, podrían aparecer muchas opciones (que me olviden, por ejemplo). Es entonces cuando veo una de las opciones.
La reputación: algo con muchos significados.-Realmente, hay truco en las búsquedas.
Google no enseña todo lo más buscado. Hay una protección infantil. Así, si considera que hay una palabra poco adecuada, no la pone en el despliegue de sugerencias. Entre estas palabras, la más universal en toda la red:
-Opinión de movistar.Personalmente me quité de movistar porque era media ladrona (o entera). Pero ¿Qué pensaban los usuarios? Poniendo “movistar me” pude ver alguno de los tratos recibidos a los usuarios.
-Eufemismo.No puedes poner palabras asquerosas, pues google las omite. Pero si ponemos “excrem” en seguida obtenemos excrementos, que es una palabra más fina. De ahí salieron algunas lindezas:
-¿Y Google?Viendo que el buscador no es del todo objetivo ¿Cómo se pinta él mismo? Poniendo “google es el” me salió la respuesta a mi pregunta.
Bueno, al menos no se las da de superior (no demasiado, quiero decir).-Seguimos con los eufemismos.
“Me pone” son dos palabras que significan varias cosas, entre otras, excitación sexual. Partiendo esto, lo puse para encontrarme con algo curioso:
De la misma manera, si pongo lo mismo en plural, encuentro cosillas cómo estas:
-La falta de trabajo y la crisis: es lo que tiene.Algo tan básico cómo “la casa es”, genera un resultado inesperado.
Puede ser por gorronería, puede ser por incapacidad de independencia. Pero es un hecho.-Quiero... ¿Qué es lo que quieres? Pregunta simple y amplia, con infinidad de respuestas. Ahora dependiendo si quieres “un” o quieres “una”, la variedad cambia a nivel global.
Un profesor me dijo que,a la larga, los hombres tenían mayor dependencia hacia las mujeres que viceversa. No obstante, a pesar de que las pruebas aparentemente están señalándome de nuevo esto, yo sigo sin creérmelo del todo: hay muchas lesbianas en el mundo. :P-¿Qué tipo de novio/a?
No estando satisfecha con el resultado anterior pues “quiero un no” y “quiero una no” para ver la clase de novio y novia que suele la gente buscar. Las preferencias dependiendo la búsqueda de género son claras:
-Amor académico.Curioso el resultado cuándo busqué las preferencias amorosas heterosexuales (“enamorada de un”, enamorado de una”):
El detalle de que no aparezca en los resultados “enamorada de un alumno” o “enamorado de una profesora” entre los principales explica muchos mangas y animes estilo Lolita. XD-Preguntas.
Algunas preguntas que nos hacemos son muy raras.
-Traumas:Sólo puse “he pe”, sin tener en mente nada en concreto. Pero me encontré con un trauma muy en la línea de Freud.
-Paranormal:Si pongo “tengo un f”, podría ser “tengo un fregadero”, tengo un florero” o “tengo un final”. Pues no exactamente...
-Preferencias alimentarias.Antes de terminar de poner “soy vegetariano”, me encontré con una extraña lógica aplastante:
-¡Hazte con todos!Si pones “Pokémon es” te llevas una verdadera sorpresa:
Había oído hablar de que si escuchas la canción de Pokémon al revés, era una adoración al diablo. Pero no sabía que la leyenda hubiese llegado a tanto.-Tirar...
Cuando tu te tiras algo, puede ser en el mal sentido o en el peor. Pues aquí encontré algunas cosillas:
-Cómo.Una palabra común, con muchas búsquedas, muy recurrente. Aquí me llamaron la atención tres interrogantes: uno bastante fácil, otro bastante incómodo y otro...bueno, dejémoslo en “otro”:
-Preferencias.Cómo seres humanos, tenemos determinaciones. Estamos a favor o en contra de determinadas cosas, eso es lo que caracteriza las elecciones, sean de la índole que sean.
Cuando pues “a favor de” y “en contra de” curiosamente me salieron los mismos temas. Bueno, CASI los mismos temas:
-Frase hermosa.Empecé poniendo algo que aparentemente no debería generar un resultado poético. Pero la gracia de este jueguecito radica en encontrarte con sorpresas de todo tipo. Esta me gusto mucho:
--------------------Ya sabéis: busquen, busquen y encontrarán. ;)
jueves, 21 de octubre de 2010
sábado, 9 de octubre de 2010
Personalidad desadaptativa.
Haciendo el test me salieron estos resultados.
Trastorno----- Grado
Paranoide -----BAJO
Esquizoide----- MODERADO
Esquizotipico----- BAJO
Histrionico----- BAJO
Antisocial -----BAJO
Narcisista -----MODERADO
Limite -----MODERADO
Obsesivo -----BAJO
Dependiente -----BAJO
Evitador -----ALTO
Test de transtorno de personalidad
A continuación paso a redactar en qué consiste cada trastorno, un poco por encima.
Trastorno de personalidad paranoide
Las personas con personalidad paranoide proyectan su propio conflicto y hostilidad hacia los otros. En general son frías y distantes. Encuentran intenciones hostiles y malévolas detrás de actos triviales, inocentes o incluso positivos y reaccionan con suspicacia a los cambios.
Frecuentemente, las suspicacias conducen a conductas agresivas o al rechazo por parte de los demás (justificando asi sus sentimientos originales). Los que tienen trastorno de personalidad paranoide a menudo intentan acciones legales contra otros, sobre todo si se sienten indignados y con razón. No son capaces de ver su propio papel dentro del conflicto. Aunque suelen trabajar en relativo aislamiento, pueden ser eficientes y concienzudos. A veces las personas que ya se sienten marginadas a causa de un defecto o una minusvalía (como sordera) son más prospensos a desarrollar una personalidad paranoide.
Trastorno de personalidad esquizoide
Las personas con trastorno de personalidad esquizoide son introvertidas, ausentes y solitarias. Parecen frías y distantes. Con frecuencia están absortas en sus propios pensamientos y sentimientos y temen la aproximación y la intimidad con otras personas. Sienten pocas reacciones emocionales, sintiendo indiferencia tanto a la crítica cómo a los halagos, a la vez que teniendo poco apetito sexual. Poco habladoras, sueñan despiertas y prefieren la especulación teórica a la acción. La fantasía es un modo frecuente de enfrentarse a la realidad.
Trastorno de personalidad esquizotípica
Las personas con una personalidad esquizotípica, igual que aquellas con trastorno de personalidad esquizoide, se encuentran emocional y socialmente aisladas. Tambien desarrollan pensamientos, percepciones y comunicaciones extrañas, a la vez que suelen vestirse de una manera nada peculiar. Aunque estas rarezas son parecidas a las de personas con esquizofrenia, y aunque la personalidad esquizotípica se encuentra a veces en la gente con esquizofrenia antes de que la desarrollen, la mayor parte de los adultos con personalidad esquizotípica no desarrolla esquizofrenia. Algunas personas muestran signos de pensamiento mágico (la idea de que una acción particular puede controlar algo que no tiene ninguna relación con esto). En su lenguaje suelen divagar bastante, usando un pensamiento exageradamente elaborado, artificioso y algo estereotipado.
Trastorno de personalidad histriónica
Las personas con personalidad histriónica o histérica buscan llamar la atención y se comportan de modo teatral. Su modo de ser tiene como resultado el establecer relaciones personales con facilidad pero de modo superficial. Las emociones a menudo son exageradas, infantiles e ideadas para provocar simpatía o atención de los otros. Las personas con personalidad histriónica son proclives a los comportamientos sexualmente provocativos o a sexualizar las relaciones que no son sexuales. Pueden no querer realmente una relación sexual; más bien, sus comportamientos seductores frecuentemente encubren un deseo de dependencia y protección. Algunas personas de personalidad histriónica también son hipocondríacas y exageran sus problemas físicos para llamar la atencion.
Trastorno de personalidad narcisista
Las personas de personalidad narcisista tienen un sentido de superioridad y una creencia exagerada en su propia importancia. La persona con este tipo de trastorno de personalidad puede ser exageradamente sensible a los fracasos, a la derrota o a la crítica y, cuando se la enfrenta a un fracaso para comprobar la alta opinión de sí mismos, se ponen fácilmente rabiosos o deprimidos. Como creen que son superiores a los demás, esperan ser admirados y, con frecuencia, sospechan que los envidian. Sienten que merecen que sus necesidades sean satisfechas sin demora y por eso explotan a otros, cuyas necesidades son consideradas menos importantes. Su comportamiento es a menudo ofensivo para otros, que les encuentran arrogantes o mezquinos.
Trastorno de personalidad antisocial
Las personas con personalidad antisocial, la mayor parte de las cuales son hombres, muestran insensibilidad por los derechos y sentimientos ajenos. Explotan a otros para obtener beneficios.
Característicamente, tales personas expresan sus conflictos de un modo impulsivo e irresponsable. Toleran mal la frustración y, a veces, son hostiles o violentos. A pesar de los problemas o el daño que causen a otros por su comportamiento antisocial, no sienten remordimientos o culpabilidad. Al contrario, racionalizan cínicamente su comportamiento o culpan a otros. Sus relaciones están llenas de deshonestidad y de engaño. La frustración o el castigo raramente modifican su conducta. Las personas con personalidad antisocial tienen tendencia al alcoholismo, a la toxicomanía, a las desviaciones sexuales, a la promiscuidad y a ser encarceladas. Son propensas a fracasar en el trabajo y a trasladarse de un sitio para otro. Con frecuencia tienen una historia familiar de comportamiento antisocial o abuso. Tienen una esperanza de vida inferior a la media, pero entre los supervivientes, esta situación tiende a disminuir o a estabilizarse con la edad.
Trastorno de personalidad límite
Las personas con una personalidad límite, mayormente mujeres, son inestables en la percepción de su propia imagen, en su humor, en su comportamiento y en sus relaciones personales (a menudo tormentosas e intensas).La personalidad límite se hace evidente al principio de la edad adulta pero disminuye con la edad.
Estas personas han sido a menudo privadas de los cuidados necesarios durante la niñez. Consecuentemente se sienten vacías, furiosas y merecedoras de cuidados.Cuando las personas con una trastorno de personalidad límite se sienten cuidadas, se muestran solitarias y desvalidas, frecuentemente necesitando ayuda por su depresión, el abuso de sustancias tóxicas, las alteraciones del apetito y el maltrato recibido en el pasado. Sin embargo, cuando temen el abandono de la persona que las cuida, su humor cambia de modo radical. Con frecuencia muestran una cólera inapropiada e intensa, acompañada por cambios extremos en su visión del mundo, de sí mismas y de otras (cambiando del negro al blanco, del amor al odio o viceversa pero nunca a una posición neutra). Si se sienten abandonadas y solas pueden llegar a preguntarse si realmente existen (esto es, no se sienten reales). Pueden devenir desesperadamente impulsivas, implicándose en una promiscuidad o en un abuso de sustancias tóxicas. A veces pierden de tal modo el contacto con la realidad que tienen episodios breves de pensamiento psicótico, paranoia y alucinaciones.
Estas personas son vistas a menudo por los médicos de atención primaria; tienden a visitar con frecuencia al médico por crisis repetidas o quejas difusas pero no cumplen con las recomendaciones del tratamiento. Este trastorno es también el más frecuentemente tratado por los psiquiatras, porque las personas que lo presentan buscan incesantemente a alguien.
Trastorno de personalidad evitadora
La gente con una personalidad evitadora es muy sensible al rechazo y teme comenzar relaciones o alguna cosa nueva por la posibilidad de rechazo o de decepción. Estas personas tienen un fuerte deseo de recibir afecto y de ser aceptadas. Sufren mucho por su aislamiento y su falta de habilidad para relacionarse cómodamente con los demas. Al contrario de aquellas con una personalidad límite, las personas con un trastorno de personalidad evitadora no responden con cólera al rechazo; en lugar de eso, se presentan tímidas y retraídas. El trastorno de personalidad evitadora se parece mucho a la fobia social.
Trastorno de personalidad dependiente
Las personas con una personalidaddependiente transfieren las decisiones importantes y las responsabilidades a los demas y permiten que las necesidades de aquellos de quienes dependen se antepongan a sus necesidades propias. No tienen confianza en sí mismas y manifiestan una intensa inseguridad. A menudo se quejan de que no pueden tomar decisiones y de que no saben qué hacer o cómo hacerlo. no les gusta expresar opiniones, aunque las tengan, porque temen ofender a la gente que necesitan. Las personas con otros trastornos de personalidad frecuentemente presentan aspectos de la personalidad dependiente, pero estos signos quedan generalmente encubiertos por la predominancia del otro trastorno de personalidad. Algunos adultos con enfermedades cronicas desarrollan personalidades dependientes.
Trastorno de personalidad obsesivo compulsiva
Las personas de personalidad obsesivo compulsiva son formales, confiables, ordenadas y metódicas pero a menudo no se adaptan a los cambios. Son cautos y analizan todos los aspectos de un problema, lo que dificulta tomar decisiones. Aunque estos signos están de acuerdo con los estándares culturales de occidente, los individuos con un trastorno de personalidad obsesivo compulsiva toman sus responsabilidades con tanta seriedad que no soportan los errores y prestan tanta atención a los detalles que no completan sus tareas. En consecuencia, estas personas pueden entretenerse en los medios para realizar una tarea y olvidar su objetivo. Sus responsabilidades les crean ansiedad y raramente encuentran satisfacción en sus logros.
Estas personas son frecuentemente grandes personalidades, en especial en las ciencias y otros campos intelectuales en donde el orden y la atención a los detalles es fundamental. Sin embargo, pueden sentirse desligadas de sus sentimientos e incómodas con sus relaciones u otras situaciones que no controlan, con lo impredecible o cuando deben confiar en otros.
Para tener una respuesta más fiable, debería hacer un test sobre un trastorno de personalidad específico, teniendo en cuenta muchos aspectos determinados. A su vez, el DSM IV propone una serie de características a tener en cuenta para diagnosticar de manera eficaz un trastorno de personalidad (usando un sistema categorial, lo que tiene sus contras, pero eso ya es otra historia, que hablaré en otro momento). Pulsa aquí para tener un poco más de información.
No obstante, autoanalizar un trastorno de personalidad no resulta fácil, por no decir que los resultados son sesgados: una persona externa puede dar una información más fiable, siempre y cuando cuente con el material y la experiencia para ello. Cuando hablamos de personalidad desadaptativa, tenemos en cuenta una media de la población determinada, así cómo las consecuencias inevitables de que unos determinados atributos de la persona interactúen con esa media. Por lo tanto, partir de la normativa cultural de un sitio se hace impresindible a la hora de tomar un veredicto. Quién sabe, puede que lo que consideramos persona "sana" en términos de personalidad en el momento presente, se convierta en persona insana en el futuro.
martes, 5 de octubre de 2010
Efervescencia
No es muy común que la gente me vea echando humo por las orejas. Y digo esto porque, salvo excepciones, suelo tener bastante templanza. Pero, cómo a todo el mundo hay cosas que me sacan verdaderamente de quicio. Y hace poco pude presenciar una de esas.
El sábado pasado fui con mi novio a ver dos actos: el primero fue un concierto en el Tanque de Santa Cruz de música electro-mística (género que he bautizado por mi cuenta y riesgo), siendo una experiencia estupenda, pues por un momento entré en un trance jamás experimentado. El segundo acto fue un monólogo de humor en un pub bastante pijo. Aquí vino mi indignación.
La decoración del local era impecable: mezcla de aspectos clásicos setenteros, cómo la típica bola de discoteca; unido a aspectos retro y bohemios, cómo sillones rimbombantes, geniales para una película sobre la nobleza del siglo XIX.
El promedio de los usuarios eran de una edad comprendida entre los 30 y 50, vistiendo muy elegantemente, con una copa en mano de gran glamour (eso de pedirse una Heineken, impensable), riendo de forma ruidosa y pomposa.
Cuando empezó el monólogo (un cómico del Club de la Comedia), una parte considerable del público siguió a lo suyo, hablando y riendo de sus cosas (no de lo que decía éste) con gran estruendosidad. El monologuista en cuestión, un poco cortado por la situación, pidió un poco de silencio pues, a pesar de tener un micro, el ruido era tal que ni se podía oír a sí mismo. El público de las primeras filas callaron y escucharon con atención, pero los que estaban más atrás, pasaron de todo, hablando incluso más alto, cómo un acto de rebeldía. Algunas mujeres miraban con desdén; cómo diciendo "Yo aquí mando, hago lo que quiero y los demás deben servirme ¡Faltaría más!"
Yo, mientras tanto, tenía unas ganas tremendas de meterme debajo de la mesa, de la vergüenza ajena que estaba pasando. Me da mucha impotencia la situación.
El monólogo (que estaba genial, por cierto, no veas cómo me reí después de que se me pasara un poco el cabreo) era gratis, cosa que, para ser sincera, en Tenerife no abunda demasiado. Y además, hay que ser conscientes de que vivimos en una islita con unos recursos culturales muy limitados (por mucho que digan los nacionalistas canarios que aquí hay mucha cultura y bla, bla, bla). Si cada vez que nos proporcionan un acto, hay más de uno que se cree que es cómo Moisés, que son tan importantes que las aguas se tienen que dividir cuando ellos pasan por el mar; lo único que estamos haciendo es espantar aún más a las personas que se toman la molestia de viajar hasta aquí. Bien es cierto que el acto estaba pagado por el pub. Pero haber: la moraleja que están proporcionando estos individuos es que, para nada se gastan el dinero en un acto si los usuarios pasan de él cómo de la mierda. Por suerte sólo eran una cuarta parte. Pero no obstante, se hacían notar.
Aunque no lo parezca, en Tenerife hay personas que quieren disfrutar de otras cosas, aparte de mirarse el ombligo. Bastante mosqueo tengo estando encerrada en una isla en la que se me limitan un montón de fuentes (la cantidad de conciertos, artículos y obras teatrales que nunca llegan a las islas son una barbaridad) para que encima lo fastidien un par de snob con demasiado dinero en la cartera pero muy poco sentido de la empatía y la consideración.
Quizá esté llevando esto demasiado al extremo. Quizá he depositado mi frustración en estas personas porque me da coraje dos cosas: la falta de respeto y las limitaciones.
jueves, 30 de septiembre de 2010
¡Este miedo no estaba antes!
¿Condiciona...qué?
Partimos de la idea de que nuestras conductas son en su mayoría generadas por el ambiente, no por la genética. A parir de ahí, las experiencias conforman nuestra manera de interactuar con el mundo.
Imagina que una persona tiene una respuesta positiva a un estímulo (ej.: un abrazo de un ser querido). A su vez, tiene respuesta neutra a otro estímulo (una habitación). Si emparejamos repetidamente el abrazo con la habitación, llegará un momento que cuando entremos en la habitación (sin recibir abrazo de por medio) sintamos cierto grado de satisfacción por ese lugar. Hemos condicionado la respuesta hacia un objeto o lugar que era neutro en un principio.
Paulov lo probó con perros: Sabemos que el perro saliva normalmente cuando ve una chuleta. ¿Verdad? Pues emparejó el estímulo "chuleta" con el sonido de una campanita (que no generaba una respuesta para él). Después de varias sesiones, Paulov tocó la campanita, sin chuletón a la vista. El perro, automáticamente, se puso a salivar.
Lo mismo pasaría con un objeto neutro y un objeto negativo: el emparejamiento de ambos creará posteriormente un condicionamiento aversivo hacia un objeto que en principio era neutro.¿Y si tienes una aversión hacia un objeto, animal o cosa? Pues puedes cambiarlo, con contracondicionamiento. La cuestión es emparejar la causa que te da un sentimiento negativo (por ejemplo, miedo) y emparejarlo con un estímulo positivo (ej.: caricias). Por supuesto, en este caso sería enfrentarse al objeto negativo de forma paulatina y no de golpe, porque, si no ¡Podría la persona desarrollar aversión a las caricias!
¡Watson entra en combate!
Watson experimentó sobre las bondades y no tan bondades del condicionamiento (al igual que otros muchos, cómo Paulov).
A Watson se le conoce también por la investigación que hizo con dos niños: Peter y Albert.
-Peter y su miedo a los conejos:
Un niño de tres años tenía mucho miedo a los conejos. Watson, procedió:
1) Puso el conejo a una distancia prudencial.
2) Cada vez que aparecía el conejo, el niño obtenía leche con galletas.
3) En cada sesión, cada vez el conejo estaba más cerca, siendo, no obstante, la recompensa la misma.
4) Resultado: el niño fue capaz de tener el conejo en su regazo e incluso acariciarlo, sin que se alarmase. Había superado el miedo.
-Albert y el gran debate:
Watson ayudó a un niño a mitigar el miedo a los conejos mediante el condicionamiento. Pero ¿Sería capaz de infundir miedo mediante el procedimiento inverso? ¿Hasta qué punto generalizaría dicho miedo? ¿Cuánto tiempo duraría? Más allá de que pudiera resultar cruel generar miedo, la curiosidad fue más fuerte.
A Albert, un niño sano de 9 meses, no le daban miedo los animalitos peludos. Pero sí le aterraban los ruidos fuertes.
1) Cada vez que aparecía un ratón blanco, el experimentador generaba un ruido muy fuerte, haciendo llorar a la criatura.
2) Resultado: el niño no sólo tuvo miedo a ese ratoncillo en particular: generalizó su miedo a perros, ratas, peluches y prendas de lana.
La cosa es que Watson no implantó nunca a Albert la fase en la que quitaba al niño el miedo por los seres peludos. Algunos dicen que fue porque su madre retiró al bebé de los experimentos. Otros aseguran que fue debido a que el plazo máximo para que Watson entregara los resultados del estudio eran muy próximos, lo cuál se debió a una falta de tiempo.
Nunca se supo con seguridad si el miedo desarrollado en el pequeño continuó el resto de su vida. Esto generó bastante controversia, ya que existía posibilidades de que al niño lo hubiesen “desagraciado” de alguna manera.
Hace poco tiempo se descubrió que la vida del pequeño fue muy corta: Douglas Merritte (el verdadero nombre del niño, puesto que "Albert" era un seudónimo), murió con tan sólo 6 años de hidrocefalia, probablemente a consecuencia de una meningitis.
Visión propia.
Muchas veces tenemos miedo irracionales. No sabemos cuando los hemos adquirido, pero sabemos que nos asustan. Dicen que cuando un miedo es adquirido muy tempranamente es más difícil de eliminar. La adquisición tanto de estímulos aversivos cómo atractivos se genera con mayor facilidad a corta edad. ¿Muchas fobias habrán sido debidas a experiencias condicionadas? No es fácil saberlo. Pero sería interesante planteárselo en fobias cómo el miedo a los payasos, a determinados animales inofensivos o incluso a determinadas piezas musicales.
Pero claro ¿Cómo hallar la raiz? Después de todo, no sabemos el grado de generalidad que ha tenido una determinada fobia. Por ejemplo, si tenemos miedo a subir en ascensor, no necesariamente es que hallamos tenido una experiencia traumática relacionada con los ascensores. A lo mejor es que tenemos miedo a sitios cerrados. Y a su vez, tenemos miedo a sitios cerrados porque tenemos miedo a que nos falte el aire. Buscar la raiz de un miedo no siempre es fácil.
Además, considero que si determinados estímulos son la raiz para desarrollar otros (los ruidos fuertes para generar la fobia en Albert), eso implica que existen unos miedos que son engendrados de manera innata, quizá por años de evolución. La pregunta ¿Qué miedos son innatos y cuáles no? Aquí hay posturas para todos los gustos. Algunos dicen incluso que el miedo a las arañas es innato, mientras que otros lo niegan en suma.
Ojo: innato no implica que aparezca justo al nacer. Algunos miedos se desarrollan de manera innata a lo largo del tiempo, igual que la capacidad de adquirir fácilmente el lenguaje a una determinada edad.
Me apasiona el tema del miedo. Y a la vez me aterra ¡Cómo no!

