domingo, 18 de octubre de 2009

Parental Control ¿Quién controla verdaderamente?


El otro día me topé con un programa de telerrealidad que hizo que me quedará con los ojos como platos. Sale en la cadena Mtv y su nombre es Parental Control. De que trata es francamente gracioso: Unos padres están muy disconformes con el novio/a de su hijo/a. Así que le preparan dos citas a ciegas En estas, el hijo/a pasará una velada con cada una de las dos personas, haciendo la actividad que dichas elecciones han escogido. Mientras, los padres y la pareja observan por televisión como van transcurriendo las citas. Al final, el hijo/a debe decidir si se queda con su pareja o, por el contrario, se queda con alguna de las dos personas escogidas por sus padres.

Vamos a ser claros: el tema del show tiene un punto que engancha, por su tipología atípica. Pero más allá de la diversión pueda causar como espectador, he intentado poner la cabeza fría para profundizar sobre una realidad que incomoda, pero que no deja de ser cierta. Antes de hablar en que se posó mi mente al respecto, os cuento el capítulo concreto que vi.

Un chaval de 19 años posa en la televisión enseñando músculos mientras sonreía y guiñaba un ojo, se frotaba el pelo hacia atrás en posición sugerente y se ponía a hacer deporte. Sus padres cuentan que su hijo es maravilloso: es un gran atleta, es un triunfador, un chico atractivo y una maravilla de hijo. Pero que hay un problema "su novia es un absoluta zorra". Posteriormente se ven imágenes de la parejita saliendo. La novia es una chica que en apariencia me recordó a Jennifer Aniston: color de pelo, peinado, silueta, etc. No para de posar ante la cámara, mostrando sus encantos. Al parecer le encanta soñar con su boda y demás, y eso que solo llevan 1 mes juntos. Eso a los padres no les hace ninguna gracia. Además, comentarios como "esas mechas a ella le quedan horrendas; parece una payasa, no le pegan con ese corte de cara" salieron de los labios de la madre. Yo estaba muda ante esta intromisión tan superficial y descarada.

Así pues, como en cada capítulo, los padres hacen un casting para elegir dos candidatas. En el casting salieron chicas de todo tipo. Muchas estaba claro que no pretendían concursar para la cita en sí, sino que estaban allí para tener una oportunidad de salir en tv. Me hizo gracia una de las concursantes en la entrevista:
-¿Qué es lo que te gusta de nosotros?- pregunta la madre.
-Bueno, no se usted, señora, pero su esposo me parece francamente sexy- lo mira como una tigresa y se le sienta a las rodillas de el padre.
-¿Por qué crees que eres buena para mi hijo?- respondió el padre con cara divertida.
-¿Por qué? Por esto- se levanta y se da una sonora nalgada en el trasero, mientras pone cara de placer.

Bueno, los padres eligieron a las dos chicas y el hijo pasó un día con cada una de ellas. La primera eligió una actividad acuática, en la que estando los dos en un flotador tipo rosca, una lancha tiraba de ellos a toda velocidad; la segunda eligió tirar pelotas de golf en un vertedero de coches y después pintar graffitis en una caravana abandonada (todo con los permisos, por supuesto).

Mientras, los padres no paraban de meterse con la novia y esta les respondía con el mismo respeto. He aquí parte de la conversación:
Padre: No tienes nada que hacer. Nuestro hijo va a elegir a una de las dos y tu te vas a quedar más sola que la una ¡Ja, ja, ja!
Novia: Esas estúpidas no pueden competir con esto- señala los pechos.
Madre: Si ni siquiera son de verdad, niña de silicona.
Novia: Al igual que tu ausencia de canas, vieja bruja.
Yo estaba flipando.

Al final, el novio tiene que decidir, eligiendo finalmente a su novia. Las otras dos no reaccionan bien, e insultan al chico que hasta hace 5 minutos lo llenaban de cumplidos.

Bien, a partir de esto, me tengo que plantear determinadas cuestiones, al menos del capítulo que he visto:

En primer lugar, el hijo tomó la decisión de querer ver a 2 chicas, estando con su novia. ¿No quiere a su novia de verdad? ¿Quiere demostrarle a su novia que no hay obstáculos para ella? Lo segundo me parece dudoso, pues estuvo coqueteando visiblemente con las dos. La tercera pregunta , si se pone de manera afirmativa, posiblemente puede explicar la aceptación de la propuesta ¿Lo hace para salir en televisión?

En segundo lugar, tampoco sé como la chica se puede prestar a eso: si el chico con el que salgo me dijera "voy a presentarme a un concurso a ver si las citas que me presentan mis padres te superan a ti" yo pondría en tela de juicio nuestra relación. Según he leído en Internet, en muchas ocasiones el hijo/a se queda con la pareja elegida por los padres, rechazando a la actual novia.

El segundo entresijo lleva consecuentemente a la tercera cuestión: ¿De verdad hay chicas que quieren salir con alguien que tiene novia y que se toman tan a la ligera una relación? Por no hablar de tener que estar vendiéndote a unos padres controladores, que te juzgan de una manera escrupulosa.

En cuarto lugar, la actitud de los padres me dejó patidifusa. Puede que no halla visto mucho mundo, pero padres que se pongan a insultar a la novia de su hijo de manera tan agresiva y poco más que desearle las llamas del infierno no es algo que esté acostumbrada a ver. Y menos las continuas respuestas de la chica, que no se quedaban atrás.

Mi teoría: teatro, teatro y más teatro con tal de salir en la televisión. Muchos son gente joven, atractiva, extrovertida y que le encanta posar ante una cámara. El código ético personal se resta al hecho de poder lucirse en un show televisivo y genera un número negativo. Eso y que dichas relaciones no van muy en serio. Eso es otro de los pilares fundamentales. Estoy segura de que si el programa fuese un gabinete con el mismo objetivo pero sin televisión de por medio, de seguro que el número de jóvenes que se prestarían sería inferior a la mitad.

Con respecto a la actitud de los padres, si es verdad que hay progenitores muy controladores con sus hijos. No todos tienen esa caradura, pero está claro que los que llaman a ese programa no son "todos". Y a veces creo que, en ciertas ocasiones, nada es real. A veces creo que se crean un montaje la familia y pareja al completo, con tal de tener un pequeño momento de gloria. Por eso, la palabra "telerrealidad" muchas veces me da risa. De realidad poco tiene. Una persona no puede ignorar una cámara.