
Los exámenes me tienen agobiada. Pero es porque no uso un sistema de planificación adecuado. Ants lo tenía pero debe ser que, por determinadas circunstancias en parte ajenas a mi voluntad, mi nivel de concentración es inversamente proporcional a mi nerviosismo, siendo uno alimentado por otro y el otro alimentado por el primero, la historia del pez que se muerde la cola.
En este tiempo, a parte de estudiar he:
-Sacado canciones en el órgano (a partir de partiruras de piano).
-Descargado programas de configuración de partiras.
-Visto montón de capítulos de Me llamo Earl.
-Jugar al juego Wright Phoenix (juego de nintendo ds sobre abogados, aventura gráfica).
-Leído un librito de Fen Shui.
-Ver el tuenti y el facebook.
-Leer noticias en la red.
-Voluntariado.
-Jugar con la perrita.
-Dormir (lo pongo como actividad extra porque ha habido veces que me he quedado dormida literalmente encima del libro de texto).
-Hablar con gente.
-Estar en el blog. No he estado apenas, pero como hoy sí, habrá que añadirlo.
Esto ha traído como consecuencias:
-Faltar varios días a clase por estrés de ver que se acerca el exámen y que voy atrasada.
-Agobiarme.
-Perder sueño por la noche.
-Dolor de cabeza.
-Ponerme mala del estómago (siempre que me pongo nerviosa, mi cuerpo se revela).
Desde luego....el sistema tiene que cambiar. Pero no sé de donde voy a sacar la motivación suficiente. Cuando me aislo de cualquier estímulo y me pongo con el libro me entra una tristeza extraña, como una agonía indescifrable y un nerviosismo extraño, que no viene de ningún pensamiento específico. y si me tomo una tila me quedo dormida. No hay término medio, pues.
En fín, valor, ganas y a seguir con ello.