martes, 27 de diciembre de 2011

Yo pasé por aquí... :P

Facebook se ha convertido últimamente en mi vía de comunicación desenfadada. Y este blog, que era un miscelanea de mi visión del mundo (con todo el repertorio emocional que conlleva), se ha convertido últimamente en fuente de cosas propias, tanto personales como relatos, pero todo directa o indirectamente con un aire casi de confesionario (miedos, deseos, paranoias...) Pero no quiero que este blog se reduzca a eso. Ya que mi mundo no se reduce a eso. XD Pues bien, una faceta mía es adentrarme a youtube y descubrir vídeos nuevos que me hagan reír. Y os voy a dejar con un repertorio de algunos grupos de vídeos que me han hecho mucha gracia en los últimos meses, todos ellos registrados en facebook en su momento. :P

 1) Llamas con sombrero: Probablemente uno muy significativo para muchos de mis amigos en esta temporada. Lo descubrí por verano y algunas frases fueron memorables, siendo incluso tema decorativo en una fiesta de cumpleaños. Está compuesto por cuatro capítulos. Aquí el primero.


2)ASDF: Absurdo, ácido, ingenioso...No existen palabras suficientes para describir esta recopilación descubierta en la misma fecha. Por ahí dicen que circula un capítulo más. Sed aventureros y a ver si lo encontráis.
 

3)Elvisa Yomastercard: Sencillamente desternillante. Son tutoriales de cosas muy cotidianas, desde un punto de vista muy simpático. Hay montones, de muchos temas y cada uno más chistoso que el anterior. En su simpleza radica su gran acierto. Tenemos cosas tales como "cómo recuperar la dignidad tras caernos", "cómo poner cara de indignación", "cómo NO echarse crema", "cómo poner cara de troll face"... Esta persona sigue en activo, colgando vídeos en su tiempo libre. Aquí os dejo uno :P:

 4)Dorkly bits: Parodias de nuestros personajes de videojuegos favoritos. Situaciones que en algún momento puede que se nos haya cruzado por la cabeza. Recomendadísimo.

 5)Cómo debió haber terminado...: Son vídeos de animación que nos muestran una manera diferente de acabar algunas películas muy conocidas. Hablando en plata: estoy más conforme con alguno de esos finales propuestos, jajaja XD:
  

 6) Dick Figures: dos monigotes: Un excéntrico y loco Rojo y un enamoradizo y más cuerdo Azul. Los dos en situaciones muy ocurrentes. También sale un mapache de vez en cuando XD. Aquí uno de sus capítulos:
 

 7)Todo el monte es orgasmo: "¿¡Qué pasó, perras!?" es el saludo que nos da Bollicao (Bolli), en un videoblog alocado, a ritmo desenfrenado y sin pelos en la lengua. Un ejemplo:



*PLUS) ¡Votamanta!: Para terminar os dejo con un añadido de regalo, que no es precisamente un grupo de vídeos (aunque su canal no tiene desperdicio); sino un vídeo concreto que ha marcado un antes y un después, más en la época preelectoral...





Ala, ya tenéis entretenimiento para rato. Y cuidado que engancha y aún no existe desintoxicación para este tipo de vicios. ;)

martes, 20 de diciembre de 2011

Timidez

-¿Alguna propuesta para año nuevo?
-Continuar con mis tres metas: Descubrir mi fortaleza. Vivir una vida con la que me sienta identificada. Ser un poco menos tímida. Y sé que voy a conseguir las tres.
-Espera ¿Tú tímida? ¡Jamás! Si siempre estás hablando alto y muy rápido. Enseguida coges confianza y...
-Existen muchos tipos de timidez. Los que callan por miedo de decir algo inapropiado y los que hablan sin parar, tapando con una parafernalia oral y mímica sus miedos y lo que verdaderamente sienten. Yo he probado los dos platos.
-¿Los dos?
-Antes siempre permanecía en silencio con la mayoría de la gente que me rodeaba. Pero las cosas me fueron mal. Y me esforcé por ser extrovertida. Pero forzarse a ser es difícil. Sólo he conseguido parecer. Y vivir de apariencias, perdiéndome una gran parte de la vida. Y lo gracioso es que cada vez me ha sido más difícil ocultar lo que hay en mí. Hablando cada vez más alto. Actuando más teatralmente. Me centro demasiado en la forma y poco en el contenido interno. La timidez no es mala siempre, no me malinterpretes. Pero cuando tienes incluso amigos de hace muchos años con los que jamás puedes llegar a mostrarte...malo.
-¿Quién eres?
- Ya no lo sé con certeza.
-¿Eres así con todo el mundo?
-No. Hay unas pocas personas con las que me atrevo a relajarme. Y doy gracias por ello. Porque si no, me habría vuelto loca hace mucho tiempo.
-¿Y cómo eres con ellos?
-Pues puede que en ciertos sentidos, parecido al resto. Pero a la vez, diferente.
-Ya te pones toda misteriosa. ¡Puaj!
- Ja,ja,ja. Puede. Creo que la mayor diferencia es que no tengo mi mayor miedo.
-¿Y de qué tienes miedo?
-De qué descubran que la persona que más me asusta...soy yo misma.



domingo, 4 de diciembre de 2011

Un bar ideal

No suelo beber y eso se nota: Mucha gente elige un bar atendiendo exclusivamente a la calidad y al precio de la bebida. Y luego, muy a la par, al tipo de música. Pero me ha apetecido ir más allá y me he preguntado ¿Cómo sería para mí un bar ideal?

1) Tendría que haber posibilidad de cócteles: Las pocas veces que bebo alcohol opto por mezclas que no lleven gas, pues no me gusta. En algunos bares esta elección es imposible, pues las únicas mezclas con bebidas alcóholicas se hacen con Coca-Cola, Fanta o 7up. Así que pondría la posibilidad de que se pudieran hacer combinados, desde sofisticados Cosmopolitan hasta los ya comunes mojitos.

2) Música: ¡Pop-rock y rock puro principalmente, por favor! Desde éxitos de los 60 hasta novedades más recientes. En Español, en Inglés o en el idioma que surja. También intercalarlo con algo de otros géneros cómo ska, heavy metal o algo más suave, como soul. Y que también haya alguna balada romántica de vez en cuando ¿Qué pasa? :$

3) Conciertos: para promocionar grupos de todo tipo, con entrada libre o muy barata. Los conciertos pueden ser desde música de autor , pasando por pop, rock, blues,o incluso jazz.

4) Actuaciones no musicales: ¡También que haya algo más que música! Cómo pueden ser actuaciones de humor, recitales de poesía, relato breve o incluso alguna proyección. :D

5) Posibilidad de bailar: ¡Me encanta bailar! Hay bares en los que no hay espacio para hacerlo y eso me enfurruña.

6) Local y decorado: Tiene que ser amplio, muy limpio, muy ventilado y sin aire acondicionado (¡mis ojos!). La barra con una forma algo modernista, iluminación tenue, cuadros de grupos de música famosos cómo los Beatlles (vale, topicazo increíble, pero marcó una época, oiga), algún que otro instrumento colgado...en ese sentido, la decoración de los Hard Rock me gustó bastante, aunque quizás era un poco presuntuosa (y los precios lo confirmaban).

7) Precio: qué sea razonable. No pido que me lo regalen, pero sí que no se excedan.

8) Fiestas temáticas y juegos: Para los que no me conozcan, decir que adoro ambas cosas. Por ejemplo "Fiesta del virus: vístete de tu virus informático favorito y expón en el escenario en que consiste tu virus. El que se lleve más votos recibe una copa gratis". XD

9) Situación: por supuesto, que esté cerca del transporte público y que este pase frecuentemente a lo largo de toda la noche.

10) Karaoke un día a la semana: ¡Me das un karaoke y soy toda tuya! Pero no sólo estilo Sing Star, sino sobre todo tradicional. El problema de esos programas de karaoke cómo el mencionado o Ultra Star es que, aunque me divierten muchísimo, tienes que aguantar el tono de manera monótona para que el programa capte la nota que cantas ¡Pocos cantantes hacen eso cuando aguantan una nota un tiempo prolongado! No sólo queda feo sino que las cuerdas vocales me da que te las destroza. Jejeje.

¿Y para ti cuál sería tu bar ideal?

sábado, 3 de diciembre de 2011

Cielo fundido


Recuerdo esos anocheceres en los que frecuentaba estar apagada. Cogía mi discman e iba a la plaza que está al lado del auditorio. Por aquel entonces esa plaza solía estar desierta, salvo por algún transeúnte osado que paseaba a su perro, saliéndose de la rutina con aires de suficiencia innovadora. Me encantaba ver el mar que se divisa desde allí. Me asomaba al murito y podía ver el agua. Era una presencia tranquila, siempre estaba en calma. En los momentos en los que el mar puede actuar con todo su esplendor de olas, es un señor que grita imponiendo su presencia, con fortaleza y bravura. Cuando el agua está tranquila, cambia de género, siendo una mujer tranquila que te mira con complacencia y cariño. Son un matrimonio que se manifiesta dependiendo el movimiento.

Me sentaba con las piernas hacia el mar y lo contemplaba, totalmente hipnotizada. Escudriñaba la mirada y observaba más allá del fondo. Quizás buscando una solución en el fondo de las aguas, que en ocasiones de tornaban tan turbias que desesperanzaban el intento con sólo un vistazo.

Volvía a poner la canción número 12. Mientras a nivel externo sólo se percibía unos cascos recitando su discurso entonado, mi cabeza estaba imaginando historias. Historias que concordaban en acción con cada fragmento de la melodía; que hablaban de príncipes y princesas, de mujeres que luchan por salir adelante, de ninfas que tocan la luna y de manos que inundan de calor otras más frías. Y visualizaba estas narraciones cómo una película, en la que la parte más intensa de la canción correspondía con fuegos artificiales, rayos dorados que inundaban todo mi ser y ríos fluyendo después de grandes sequías.

Me echaba boca arriba y contemplaba el cielo. Siempre me ha recordado a una manta gigante, que nos envuelve y nos refugia de un mundo más allá de él mismo, cómo si no estuviéramos preparados aún para tanta complejidad y nos estuviese poniendo un filtro de protección infantil.

Y, mi consejero-el viento-, hacía su aparición estelar, preguntando. ¿No habéis notado cuando el viento pregunta? Su intensidad no tiene nada que ver con la fuerza del viento; a veces las preguntas más insistentes son los más dulces susurros, esos que hacen que los pelos de la nuca se ericen. Pero hay veces que no hace falta contestar a sus preguntas. Respondes con una mirada y todas las dudas se le disipan, soplando de manera diferente, en señal de haberlo entendido.

Es entonces cuando cierro los ojos, aún estando boca arriba en el borde del mirador y deposito mis manos en mis brazos. “A un lado está el mar, al otro la tierra. A un lado está la seguridad, al otro lo indefinible, lo bello pero a la vez que peligroso. Un movimiento brusco y no habrá vuelta atrás”.

He de decir que, en esos momentos, nunca me planteé girarme hacia las aguas. Puede que hubiese quedado muy bonito en una novela trágica, pero estamos hablando de unos sucesos que ocurrieron en la vida real, y la chica que se hubiese planteado su muerte en las profundidades marinas no sería yo. No obstante, sí podía casi rozar la muerte con mis dedos, la muerte de una chica que no había aprendido a nadar hasta la fecha. Los cambios más drásticos estaban en la palma de mi mano. Cada vez que lo hacía volvía a sorprenderme, era increíble cuanto poder de decisión había en un simple movimiento. Podía permanecer un buen rato sopesando las diferencias, con respeto y sin perderme detalle alguno de las sensaciones que me trasmitía. Volvió a acabar la canción número 12.

Me incorporaba, con la vista y mis extremidades hacia tierra y con energía tocaba mis pies en el duro suelo, generando un sonido hueco. Echaba un último vistazo al mar, vislumbrando una sonrisa sincera en lo que dejaba atrás. Y yo era extrañamente feliz. Volvía a casa.