domingo, 26 de diciembre de 2010

Portal de Belén de las Navidades Presentes.

Un hombre currante en el sector de artesanía maderera llamado José y una joven parada llamada María, tienen un bebé en una casa de okupas, en la calle Belén, de un pueblo de Madrid (peso del niño: 3,400 Kgs). En la casa, el matrimonio y el pequeño están acompañados de un hombre que habla por los codos hasta la saciedad (pesado cómo mula) y una mujer a la que su marido le puso los cuernos repetidamente, antes de que ella optara por el divorcio (cuernos cómo buey). Los presentadores del programa "callejeros", con el equipo de cámaras, aparecen al momento (cómo pastores con su ganado).
Ante la fama recibida y el estrellato que supone el evento, posteriormente les visitan tres magos, famosos en todo el lugar, apodados "Reyes Magos"  (con su chistera y su varita mágica, por supuesto). Van acompañados de tres camellos, siempre aprovechando para ver si tienen suerte y pueden vender su mercancía, de dudosa legalidad en muchos países.
El primero, Melchor,  es veterano en la profesión y se mantiene reacio a jubilarse. El segundo, Gaspar, entró en el negocio por manga, gracias a los contactos de su padre. El tercero, Baltasar, es un inmigrante sin papeles, a pesar de vivir ya en la zona desde hace 15 años. Sigue luchando por su legalidad.
Dejando a un lado los típicos trucos de cartas, optan por trucos menos convencionales:  Generan la aparición de un Rólex de oro, unas barritas de incienso del Tíbet y mirra (qué estaba de oferta cuando lo adquirieron). La audiencia y glamour que supone este evento se hace notar. No obstante, María confiesa a los magos que ya podrían haber hecho aparecer pañales o similar. Y es que ninguno de los tres Reyes Magos sabe lo que supone tener que cuidar a un niño pequeño. Bueno, al menos podrá vender el Rólex, por mucho que José se empeñe en que con ese reloj sería la envidia de sus amigos.

4 chispas coloridas:

Mente Policromada dijo...

Puse que pesaba 3,400kgs, pero con el pedazo de cabezón que tiene ese niño de Lego, yo diría que pesa por lo menos 7 kgs. XD

Oliver de la Rosa dijo...

Alucinante, da que pensar. (desde luego, los camellos siempre pensando en que les dejes hierba...). Feliz Navidad Raquel, y que te dejen mucho los reyes ;)

Cristo dijo...

Hacia el belén va una burra rin rin...

Cenicienta dijo...

:) ¡¡Felices Fiestas!!

Mi ninia! Hacía tanto tiempo que estaba perdida que no había visto tu cambio de look. Me gusta :)

Y con esta entrada me he reido bastante! :) jaja
Yo he regresado, aunque de forma gráfica. Te he dejado un regalito de navidad al final de mi blog.

Besitos!!!

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