martes, 26 de enero de 2010

La ventana al mundo del no intervenir.

Cuando era niña soñaba con cosas inaccesibles para mí. Me basaba en cosas que tenían los otros y, sin buscar la flecha para llegar de "a" a "b", me centraba en "b" con una mezcla de devoción y frustración, al no poder obtener lo que quería. Mi mayor sueño de niña estaba demasiado relacionado con un mundo idílico de donde tenía la fuente de proyección y de dónde sacaba la información: la televisión.

Me fascinaba ese mundo donde los personajes tenían una vida donde una música acompañaba sus emociones: malestar, susto, introspección... Envidiaba el poder como los actores entrar en las casas ajenas y me quedaba perdidamente enamorada de aquellos personajes los cuales seguía su vida por una serie de capítulos que, aunque sus acciones estaban determinadas por un guión escrito normalmente por una tercera persona, tenían el poder de adquirir una forma aparente de pensar y sentir (que al final solo quedaba en eso, apariencia; pero que se difuminaba con el juego de luces y colores que proporcionaba una buena dirección).

El otro día, buscando en el baúl de los recuerdos, encontré un par de dibujos, de cuando tenía aproximadamente unos 10 años. En ellos solo aparecen imágenes irreales sobre personajes de la tele o personajes fantásticos. Pero no conservo ninguna imagen de ningún amigo (y los tenía, pocos, pero los tenía). De hecho, recuerdo a Nayarí, mi mejor amiga de la infancia, cuya compañía hizo que mi vida fuera otra, fuera mejor, fuera muchísimo mejor. Hice dibujos de ella, pero no eran muchos, como los dibujos de mis padres, que muchas veces se limitaban a los que me pedían para clase de plástica o a aquellos que hacía por ser el día del padre o de la madre.

Hace poco, encontré en facebook un grupo: "prefiero soñar viviendo que vivir soñando". Eso me marcó muchísimo. Entonces empecé a pensar y me di cuenta que muchas cosas que deseaba de niña porque lo veía reflejado en los medios de comunicación lo había conseguido en la realidad.

Para empezar conozco a la persona más maravillosa que existe, al menos para mí. Mi novio. Esa persona que me entiende y me complementa. Pensaba que esos dos términos eran totalmente contradictorios. ¿Si una persona completa a otra (tiene la parte que le falta a otra) cómo puede a la vez entenderla (muchas de las cosas que esa persona ha vivido las ha vivido la otra)?

Tengo a mis padres. Me di cuenta que mi padre se parecía más a mí de lo que yo jamás hubiese imaginado.Él era como yo: no paraba de mirar lo que no tenía y no hacía nada para conseguirlo. ¡Y al final no consiguió! ¡Se movió! Rompió con el karma familiar para obtener algo. Y lo mismo pasó con mi madre. Actualmente se está moviendo más por sus ideales que en toda su vida. Y los admiro tantísimo...

Mis amigos. Esas personas que me escuchan y me apoyan en todo momento. Esas personas a las que no se lo digo siempre, pero que estuvieron allí cuando más lo necesitaba. Tengo mucha suerte.

Me di cuenta de que el mundo idílico de la televisión ya no tenía sentido. Muchas de las cosas que buscaba ya las tenía. Y muchas de las cosas que no tenía las podía alcanzar con ayuda de una escalera. Aún tengo sueños. Sueños por realizar. Y a diferencia de antes, voy a seguir la flecha. Esa flecha que muchas veces permanecía enfrente mía pero que estaba demasiado ciega para verla.

Si alguna vez alguna de las cosas que más quiero la pierdo (dios no lo quiera, toco madera) sufriré mucho. Puede que de una manera inimaginable. Pero,una vez pasado el tiempo, podré salir adelante. Tengo fe de que podré alcanzar la felicidad. Sin necesidad de tener que usar la "caja tonta" para escapar de un presente abrumador.

2 chispas coloridas:

Enrique Perez dijo...

Una persona feliz tambien tiene momentos en los que se siente como el culo.... pero a pesar de todo ve las cosas más positivas que negativas y disfruta (tambien) de experiencias, cosas, etc. bien simples. ...y son personas soñadoras.

Bene dijo...

Curiosamente me veo bastante reflejado en el sentimiento que expresas en esta entrada, la única diferencia es que quizá yo aún sigo metido en un mundo imaginario paralelo del que, tristemente y en la mayoría de las ocasiones, me niego a salir xDD.
Cierto es que si me pongo a pensar, actualmente tengo bastantes cosas (a las que nunca imaginé que podría optar) y me siento agradecido, pero ... xD Debe ser que soy muy inconformista ^_^

¡Saludos! :)

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