Cuando era niña soñaba con cosas inaccesibles para mí. Me basaba en cosas que tenían los otros y, sin buscar la flecha para llegar de "a" a "b", me centraba en "b" con una mezcla de devoción y frustración, al no poder obtener lo que quería. Mi mayor sueño de niña estaba demasiado relacionado con un mundo idílico de donde tenía la fuente de proyección y de dónde sacaba la información: la televisión. Me fascinaba ese mundo donde los personajes tenían una vida donde una música acompañaba sus emociones: malestar, susto, introspección... Envidiaba el poder como los actores entrar en las casas ajenas y me quedaba perdidamente enamorada de aquellos personajes los cuales seguía su vida por una serie de capítulos que, aunque sus acciones estaban determinadas por un guión escrito normalmente por una tercera persona, tenían el poder de adquirir una forma aparente de pensar y sentir (que al final solo quedaba en eso, apariencia; pero que se difuminaba con el juego de luces y colores que proporcionaba una buena dirección).
El otro día, buscando en el baúl de los recuerdos, encontré un par de dibujos, de cuando tenía aproximadamente unos 10 años. En ellos solo aparecen imágenes irreales sobre personajes de la tele o personajes fantásticos. Pero no conservo ninguna imagen de ningún amigo (y los tenía, pocos, pero los tenía). De hecho, recuerdo a Nayarí, mi mejor amiga de la infancia, cuya compañía hizo que mi vida fuera otra, fuera mejor, fuera muchísimo mejor. Hice dibujos de ella, pero no eran muchos, como los dibujos de mis padres, que muchas veces se limitaban a los que me pedían para clase de plástica o a aquellos que hacía por ser el día del padre o de la madre.
Hace poco, encontré en facebook un grupo: "prefiero soñar viviendo que vivir soñando". Eso me marcó muchísimo. Entonces empecé a pensar y me di cuenta que muchas cosas que deseaba de niña porque lo veía reflejado en los medios de comunicación lo había conseguido en la realidad.
Para empezar conozco a la persona más maravillosa que existe, al menos para mí. Mi novio. Esa persona que me entiende y me complementa. Pensaba que esos dos términos eran totalmente contradictorios. ¿Si una persona completa a otra (tiene la parte que le falta a otra) cómo puede a la vez entenderla (muchas de las cosas que esa persona ha vivido las ha vivido la otra)?
Tengo a mis padres. Me di cuenta que mi padre se parecía más a mí de lo que yo jamás hubiese imaginado.Él era como yo: no paraba de mirar lo que no tenía y no hacía nada para conseguirlo. ¡Y al final no consiguió! ¡Se movió! Rompió con el karma familiar para obtener algo. Y lo mismo pasó con mi madre. Actualmente se está moviendo más por sus ideales que en toda su vida. Y los admiro tantísimo...
Mis amigos. Esas personas que me escuchan y me apoyan en todo momento. Esas personas a las que no se lo digo siempre, pero que estuvieron allí cuando más lo necesitaba. Tengo mucha suerte.
Me di cuenta de que el mundo idílico de la televisión ya no tenía sentido. Muchas de las cosas que buscaba ya las tenía. Y muchas de las cosas que no tenía las podía alcanzar con ayuda de una escalera. Aún tengo sueños. Sueños por realizar. Y a diferencia de antes, voy a seguir la flecha. Esa flecha que muchas veces permanecía enfrente mía pero que estaba demasiado ciega para verla.
Si alguna vez alguna de las cosas que más quiero la pierdo (dios no lo quiera, toco madera) sufriré mucho. Puede que de una manera inimaginable. Pero,una vez pasado el tiempo, podré salir adelante. Tengo fe de que podré alcanzar la felicidad. Sin necesidad de tener que usar la "caja tonta" para escapar de un presente abrumador.
¿Qué estará pensando? Su sonrisa resulta fría y calculadora. Claro que la mía también resulta igual, quizás porque le estoy dando demasiadas vueltas a su sonrisa. Dios, verdad es que me aterra que no sepa en que se basa su pensamiento. Es más terrible que saber el pensamiento que verdaderamente tiene es negativo. Lo desconocido no tiene límites ni de negativo ni de positivo, lo que conlleva a un holocausto de incertidumbre súperlativas, que hacen que mis dedos no puedan dejar de temblar. Ahí es cuando cojo una de las personalidades de mi armario, dispuesta a desfilar por la pasarela de la mediocridad conductual, para cumplir mi función y sobre todo para esperar respuestas.
Según he leído y visto en determinadas series y documentales de televisión, la persona tienen miniexpresiones. Esas expresiones son rápidas, como de unas décimas de segundo, pero perceptibles si se fija uno bien. mentir no se puede completamente, al menos las 6 emociones básicas son imposibles de ocultar: risa, tristeza, asco, enfado, sorpresa y miedo. Aunque , no obstante, a mi modo de ver, el miedo y la sorpresa se funden para no saber con toda certeza quién es quién. Quizás es porque, aunque muchos tenemos alma de aventureros, esa aventura está sujeta a una serie de pronósticos que si los destruimos, quedan disueltos en la más absoluta neblina. Y, detrás de la neblina puede suceder cualquier cosa, sea bueno o malo. Normalmente me fío de lo positivo. Pero cuando escuchas que lo que expresa es contrario a lo que hay detrás, en ámbitos no muy alagadores. Da un poco de miedo. Si al menos hubiese un paralelismo conducta manifiesta-razón presente...
Las últimas veces parecía amable y resultaba que después empezó a soltar "lindezas" por ahí. ¿No podía decírmelo a la cara? ¿Tan difícil era? No poder defenderse porque sus armas las lanza a distancia me cabrea bastante. Pero no es culpa suya, no. Ni mía. Es lo que hay. Yo también podría atacar con las mismas armas. ¡Ahí va! Ahora mismo estoy atacando con estas armas.estoy desahogándome de manera anónima y expresando lo que siento, sin poner remedio expresivo directo alguno! Debería ir allí y solucionar mis incomodidades. Pero claro ¿de qué sirve decir la verdad si como respuesta obtendré una negación apresurada y un despotricamiento detrás? Aunque supongo que esa persona pensará lo mismo de mí.
A veces creo que si todos dijésemos la verdad el mundo sería más fácil. Al principio no: cortaríamos muchas "amistades", tendríamos muchas inseguridades, la gente se encontraría con que el mundo "perfecto" que le rodeaba no es tan perfecto y surgiría un meteorito. Pero después de ese meteorito empezaría la luz nueva. Pero esto solo es posible si las dos partes son sinceras. Una sola parte no sirve de nada. Es como quién tira una pelota de tenis y nunca es devuelta. Tengo ganas de jugar al tenis. Siempre con respeto, eso sí. Pero tengo ganas de jugar al tenis.
Bloody Mary es una clásica leyenda urbana, sobre todo en Estados Unidos. En general todo gira en torno a estar frente a un espejo practicamente a oscuras, mencionar su nombre un número de veces (que varía, dependiendo la versión) y aparece. Algunos dicen que con eso es suficiente. Otras fuentes populares añaden acciones ritualistas extra. Numerosas son las versiones existentes. Yo voy a poner unas cuantas:
La campana Mary era una chica joven que vivía con sus padres y que estaba bastante enferma. Tan enferma que un día murió. Sus padres, no obstante, tenían miedo que tuviera catalepsia. Así pues, enterraron a Mary en el jardín pero con una cuerda en la muñeca de Mary que llevaba a la superficie por un pequeño conducto hasta una campanita colgante. Si Mary resultaba estar viva, la campanita sonaría, desenterrándola lo antes posible. Una noche los padres salieron. Cuando volvieron vieron la campana en el suelo. Aterrados desentarron la tumba. La abrieron y vieron a Mary sin uñas, con los dedos ensangrentados y el interior de la tumba lleno de arañazos. Antes de morir, Mary hechó una maldición: cada vez que estés en un espejo, si la llamas tres veces a la luz de las velas mientras das tres vueltas sobre ti misma, Bloddy Mary aparecerá y te matará. Pero antes oirás una campanita; esa que nadie pudo oir antes de que muriera. Esta versión está muy extendida pero no pinta nada el espejo con la versión real.
El bebé Mary Worth era una mujer joven que tenía un hijo muy pequeño. Un día tenía que salir un par de horas y no podía dejarlo a cargo de nadie. Como el bebé dormía tranquilo, pensó que por un par de horas que saliera y lo dejara solo no pasaría nada. No obstante, cuando volvió, vió que su niño había sido brutalmente matado a cuchilladas. A partir de ahí Mary no salía nunca de casa. Se pasaba los días llorando y gritando, implorando a su bebé. Se pasaba horas y horas mirándose al espejo mientras sollozaba y enfurecía, a partes iguales. Un día, la encontraron muerta en su casa. Estaba frente al espejo, con la cara destrozada. Alguien la había matado, igual que hicieron con su bebé, sospechando la policía que fue la misma persona en ambos casos. Si te pones frente a un espejo y dices trece veces "Bloody Mary" con una vela encendida, saldrá del espejo y te desfigurará la cara o te matará. En otras versiones, vasta con decir "Mary Worth ¡Yo maté a tu bebé!". Una versión también muy conocida y difundida, sobre todo en ciertos estados de EEUU.
La eterna juventud. Una anciana llamada Mary era considerada por muchos aldeanos como una bruja, por sus excéntricas costumbres, su mal carácter y porque ultimamente habían encontrado muchos animalitos muertos cerca de su casa. La llamaban Bloody Mary Un día empezaron a desaparecer niños. Y curiosamente la la señora parecía cada vez más joven. A pesar de esto, los aledeanos no relacionaron. No obstante, un día vieron a la hija del molinero salir de noche por su propia voluntad hacia la casa de Bloody Mary, en una especie de trance. La siguieron y descubrieron que Bloody Mary tenía pensado matarla. Rebuscando en su jardín encontraron un montón de huesos de niños. Bloody Mary había creado una fórmula de juventud a partir de la sangre de niños para rejuvenecer. La señora fue quemada en la hoguera, no sin antes ella decir: "cuando alguien me mencione tres veces en un espejo por la noche, símbolo de la apariencia física; a la luz de tres velas, yo la mataré, en venganza" Esta es la versión más fantasiosa.
La ouija Mary era una jovencita que un día se le ocurrió hacer la ouija en el cuarto de baño de su casa. Las consecuencias fueron fatales: una extraña fuerza la estampó contra un espejo y unas tijeras que había en una gabeta salieron disparadas hacia su garganta. Bloody Mary ahora está entre la vida y la muerte. El ritual clásico de esta historia consiste en que se hace un círculo de tiza en el suelo y en su interior se pone una biblia, una rosa a la que se le corta el tallo con unas tijeras, y las mismas tijeras usadas para cortar la rosa sobre la biblia. Se la llama tres veces y aparece. Puede matarte o señalar el día de tu muerte a través de algún pasaje de la biblia que las propias tijeras te dirán, abriendose el libro por sí mismo y pinchándo la página exacta. Esta versión es conocida sobre todo en países de habla hispana, donde en vez de Bloody Mary, se la llama Verónica.
------------------- Hay algunas versiones más, a la vez que variantes del ritual pero más o menos esta es una pequeña recopilación de las historias más famosas. Me impacta mucho que una leyenda tenga formas tan diferentes (como el parecido entre un huevo y una castaña, entre ellas).
Estudiar y mi ritmo de vida ultimamente impiden que pueda actualizar tan seguido como me gustaría. No obstante, nunca estoy más de una semana sin publicar (salvo excepciones) y hoy quiero arrancaros una sonrisa con unos cuantos anuncios simpáticos. Solo puse algunos que me hicieron gracia, pues hay determinados que ponen en el título "para partirte de risa" y...como que no. XD Puede que muchos de los anuncios que ponga ya os suenen de algo, mas teniendo en cuenta como es la televisión con la publicidad (a excepción de tve, que ha multiplicado sus telespectadores una burrada desde que la supresión de anuncios).
Hoy he podido ver una selección de publicidad diseñada por Patrick Collister que, como todos los años, crea un ranking, el Won Report, sobre el mundo publicitario; en el que recoge las mejores campañas y agencias del año, así como los países más premiados, las redes publicitarias… Entre otros anuncios, me he topado con uno que me ha llamado especialmente la atención:
Eso me ha hecho volver a abrir un tema que siempre ha acudido a mi mente desde que tengo la más mínima oportunidad: El poder de las masas en la gente, ya sea de manera positiva o negativa. Hace tiempo, una amiga mía me dijo: -Cuando me enteré de aquella noticia, me puse rebosante de contenta de camino a casa. Bueno...quiero decir que me sentía contenta, no que fuera toda feliz dandon brinquitos por la calle, como una loca. -¿Por qué como una loca? -Bueno, Raquel... ¿Tú acaso ves a la gente caminando por ahí con una cara de felicidad? ¿Qué es lo que piensas cuando las ves? Que se han tomado algo y que están en otro mundo ¿Qué otra cosa si no? -... Así pues,mi sueño sería bailar en la calle. Poner música en mitad de la calle y bailar, disfrutando de cada minuto de mi existencia. Y compartir ese sentimiento con alguien. Desde que tengo la más mínima oportunidad lo hago. Cuando voy a un bar, un pub o lo que sea, no me importa en absoluto ser la primera en empezar a bailar. Me encanta sentir el ritmo en mi cuerpo. Si me quedara sentada todo el rato meneando la cabeza al ritmo de la música acabaría con las cervicales hechas un asco, no tanto por mover el cuello sin parar (que también) sino por la represión emocional que supone el no poder expresarme de alguna forma. Un mundo de reglas donde la compostura, la seriedad y lo sobrio muchas veces imperan. O eso, o el escándalo, la violación a la autoridad y los gritos desmesurados y con intención de llamar la atención: Tanto en un sentido como en otro, lo que buscan es encajar en el grupo, ser miembros de él. Pues, no es original lo que hacen: son las reglas que imperan en el grupo en el que están y, dentro de su grupo es aceptable. Es más: dentro de su grupo es una obligación. Ayer empecé a ver una película (que tengo pendiente por terminar) en el que uno de los temas me llamó la atención: cuando alguien necesita algo, probablemente otra persona, en alguna parte del mundo necesita lo mismo, pues los seres humanos vivimos en una red de interconexión que va más allá de la masa puramente solida. ¿Cuantas personas tienen la necesidad de cortar con los estereotipos de compostura máxima, dónde caminar no es meramente ir a algún lugar sino disfrutar de las calles; donde puedas manifestar alegremente tus emociones, sean positivas o negativas; donde puedas experimentar una aventura en aquella calle donde muchas personas las recordaran simplemente como un lugar de asfalto lleno de anuncios de rebajas?
En un gran trigal, con algún pequeño árbol cercano, vivía un espantapájaros; hecho de paja, ramas y ropa de campesino raída. Este personaje podía hablar, pensar, moverse y sentir, lo que lo hacía francamente peculiar. Hablaba con los caminantes que pasaban, establecía conversaciones, reía.. No obstante, notaba que la gente, cuando lo miraba, tenían cara de perplejidad, e incluso algunos cierta cara de espanto, que intentaban disimular de la mejor manera posible. Esto a él le entristecía mucho. Un día, reflejándose en el bebedero de los animales, se vió por un momento humano. Escudriño la vista, centró su atención en su frente, mentalmente visualizó un sonido determinado y ¡caramba! ¡Era un ser humano! Sin embargo, cuando dejaba de establecer ese esfuerzo mental y físico, su cuerpo volvía a ser el de espantapájaros. Se dijo que no importaba: cuando mantuviera una conversación con alguien, solo tenía que tener la atención puesta en esos mecanismos para permanecer con figura humana y todo iría viento en popa. A partir de ese momento, a todos los que veía el espantapájaros, los recivía con forma humana, orgulloso de ser un ser normal. Sin embargo, estaba notando que la gente mantenía una relación extraña con él. Ya no lo veían como si fuese un bicho raro. Pero notaba que había cierta incomodidad en su rostro, se iban con prisas y le empezaban a evitar. Éste no podía entender a que era debido. Una tarde, el “humano” se encontró con una niña de unos 8 años. Llevaba unas trenzas de color dorado, un traje a cuadros de color rosa pálido y unos zapatitos cubiertos de tierra, probablemente de jugar por los caminos. Sus padres vivían cerca, pero era la primera vez que tenía la oportunidad de establecer una relación directa con uno de los miembros de esa familia. Después de un saludo cordial, comenzó a dialogar con la infante, esforzándose por mantener la figura humana en todo momento. Pero, de repente, la niña le mandó a callar con un gesto, preguntándole seguidamente: -¿Por qué cuando me hablas lo haces con esa seriedad y ese sufrimiento? No parece que disfrutes para nada de mi compañía, aunque digas lo contrario. Entonces, el espantapájaros no lo pudo aguantar mas y se echó a llorar desconsoladamente, volviendo a su estado original. La niña le dio un tierno abrazo. Estuvieron abrazados durante horas. -Yo estoy aquí, yo estoy aquí-susurró la niña. -Yo estoy aquí, yo estoy aquí- susurró el espantapájaros, con lágrimas en los ojos. ----------------------------
Espero que paseis una feliz navidad y que todos vuestros deseos se hagan realidad. :) Encontré este video de un niño que recivió una wii por Navidad. ¡Madre mía! jejeje. Desde luego, desearía que esas ilusiones no tuviesen porqué estar unidas a regalos materiales. Sé que suena ya muy usado, pero es la verdad: las mejores cosas no se compran con dinero. Y el valor de las cosas no son las cosas en sí si no el valor que le da el individuo a dichas cosas.
...tu cara puede verse "ligeramente" arañada al amanecer.
Pensamientos
Y, cuando sus pensamientos dejaron de parlotear de las posibles medidas ante las inundaciones...se dio cuenta de que estaba sedienta. ¿En qué momento se había empezado a deshidratar?
Chica pintoresca y cromática, navegante de la vida, con miedos, ingenuidades y autocomparaciones como polizones pero, a la vez con entusiasmo, creatividad y sensibilidad como provisiones.
Nací la última semana de noviembre de 1986, a la luz de la Luna. Dicen que ese día lloré por fuera y reí por dentro. Lo cierto es que no me acuerdo. Recuerdo que existo. Lo recuerdo cada vez que tomo aire. Creo que con eso es suficiente.